La ministra de Sanidad, Mónica García
Comunidad de Madrid
El partido de Mónica García propone una medida anti-aborto en medio de la pugna con Ayuso por el registro de objetores
Más Madrid ha presentado en la Asamblea dos iniciativas encaminadas a que las familias madrileñas perciban, independientemente de su renta, 200 euros al mes por hijo hasta que cumpla 16 años. Esto se traduciría en 2.400 euros al año, 38.400 en total, lo que, a su vez, podría trasladarse a un descenso en el número de abortos en Madrid, al contar las madres con más recursos económicos durante un largo periodo de tiempo.
Los de Manuela Bergerot, portavoz de la formación en la Cámara autonómica, han propuesto esta medida en forma tanto de Proyecto de Ley como de Proposición No de Ley y su objetivo es combatir la baja natalidad en la región, así como reducir los índices de pobreza infantil.
Resulta del todo llamativo comprobar que Más Madrid, el partido que lidera la ministra de Sanidad, Mónica García, está preocupado por la natalidad en España y propone una medida que podría ayudar a que nazcan más niños, al mismo tiempo que defiende a capa y espada el aborto. Una práctica que frustra al año el nacimiento de 100.000 bebés en nuestro país.
De hecho, el empeño de la ministra por el aborto ha llegado al punto que ha llevado a la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, a los tribunales por negarse a hacer un registro de médicos objetores al aborto y ha llegado a amenazarla con que, si persiste en su negativa, podría ser inhabilitada.
Con todo, en la exposición de motivos de la proposición de ley para esa renta universal, Más Madrid reconoce la «grave crisis demográfica» que sufre España. Según los últimos datos del INE del año 2024, la tasa bruta de natalidad se sitúa en torno al 7,1 por cada mil habitantes, consolidando un descenso sostenido en las últimas décadas. Además, la edad media de maternidad se sitúa en los 33,1 años en Madrid, 0,7 puntos por encima de la media nacional.
Según los estudios que maneja la formación política, este descenso de la natalidad no responde a una falta de «deseo reproductivo», sino que principalmente está ligado a las dificultades materiales que existen en la actualidad para poder sostener la crianza. Por lo que esta medida podría, no sólo animar a las mujeres a quedarse embarazadas, sino también convencer a las que ya lo están de no abortar y tener a su bebé.
Respecto a la universalidad de la medida, es decir, que la percibiría cualquiera, al margen de su nivel de renta, Más Madrid defiende que es algo que «mejora la cobertura y reduce los márgenes de exclusión», al tiempo que «transforma la concepción de la crianza, pasando de ser una responsabilidad exclusivamente privada a reconocerse como un bien social y un derecho de ciudadanía».
Además, consideran que «los derechos universales ayudan no solamente a no estigmatizar a quienes reciben, sino que además permiten incorporar a grandes sectores de la población al compromiso con un buen funcionamiento del Estado de Bienestar y a sentir que forman parte de su configuración».