Algunas de las piezas expuestas en «La precisión del tiempo: Relojes del siglo XIX en las Colecciones Reales»
Ocio
Una nueva exposición muestra los lujosos relojes de la corte de Fernando VII e Isabel II
La Galería de las Colecciones Reales del Palacio Real de Madrid acogerá una ponencia sobre estos artículos
La Galería de las Colecciones Reales, junto al Palacio Real de Madrid, expone desde este jueves «La precisión del tiempo: Relojes del siglo XIX en las Colecciones Reales», con piezas únicas que pertenecieron a los reyes Fernando VII e Isabel II.
Para esta exposición, comisariada por Amelia Aranda Huete, conservadora de las colecciones de Relojería, Platería y Luminarias de Patrimonio Nacional, se han recopilado una veintena de artículos de los Palacios Reales de Aranjuez, El Escorial, El Pardo y Madrid.
Reloj del siglo XIX en la colección Real
Esta exposición estará disponible hasta el 20 de septiembre con entrada libre hasta completar aforo, y servirá como recorrido por la relojería del siglo XIX, tanto desde el punto de vista técnico como estético.
Los relojes de los reyes
Durante el siglo XVIII los relojes se popularizaron como elemento decorativo en los palacios de los aristócratas europeos, y los Reyes de España del periodo no se quedaron fuera. Carlos IV tuvo una fascinación particular por los relojes, formando una enorme colección que él mismo dedicaba mucho tiempo a preservar.
Reloj de la colección Real
Los relojes de este tipo servían como ostentación de poder y riqueza, por su exclusividad y su belleza. Aparte del coste de la máquina si querían una caja particular, había que pagar al diseñador que ideaba el dibujo, al oficial que lo reproducía en arcilla, al broncista, ebanista o platero que ejecutaba la caja, al esmaltador que pintaba la esfera y al dorador.
Las colecciones de relojes que los monarcas españoles habían formado durante más de un siglo se vieron mermadas por los excesos de la conquista napoleónica, cuya violencia fue acompañada de un saqueo generalizado del patrimonio de España.
Reloj de la colección Real
Una vez expulsados los invasores, el Rey Fernando VII empezó a encargar y comprar nuevos relojes para decorar sus palacios. El monarca acudió a comerciantes españoles y extranjeros y a diplomáticos, que actuaron como intermediarios entre él y los relojeros.
Tanto Fernando VII, como su hija Isabel II tuvieron un gran interés en esta industria en expansión, comprando relojes de distintos países y estilos a lo largo de sus reinados. Las piezas expuestas en la colección ilustran las modas artísticas y el progreso tecnológico que se vivió a lo largo del siglo XIX.
Algunos responden a formas neoclásicas, con elementos griegos y romanos, otros pertenecen al estilo romántico, y también hay ejemplos de relojes neobarrocos y eclécticos.