Reclusas y exreclusas en un ensayo de la compañía de teatro
Comunidad de Madrid
Una compañía de teatro y dos centros para empezar de cero: la receta del Gobierno de Ayuso para reinsertar presas
Madrid ha destinado esta legislatura 105.000 euros a financiar las representaciones de la única compañía teatral formada en su totalidad por reclusas y exreclusas
la compañía de Teatro Yeses es la única conformada por reclusas y exreclusas que utilizan las interpretación teatral como forma de reinserción. Se trata de una iniciativa del Centro Penitenciario Madrid I Mujeres (Alcalá Meco), que recibe desde hace más de dos décadas el apoyo del Gobierno de la Comunidad de Madrid.
La iniciativa nació en la antigua cárcel de Mujeres de Yeserías, de donde toma su nombre, en 1985. Desde sus comienzos, sus impulsoras se propusieran que fuera algo más que un simple taller carcelario y convertirlo en toda una experiencia, lo más parecida posible a una compañía 'del mundo libre'.
En 1990 Teatro Yeses obtuvo el Premio accésit Calderón de la Barca por Mal Bajío, un galardón que da el Ministerio de Cultura al mejor texto dramático. Estrenaron en la Sala Galileo de Madrid y, después, estuvieron de gira por varias comunidades. Además, este fue el primer montaje, a los que luego seguirían más, en los que se unieron actores profesionales a las presas.
Desde entonces, la compañía ha seguido interpretando, manteniendo su prestigio y ayudando a las reclusas en su camino hacia la libertad.
Durante de la presente legislatura, el Ejecutivo encabezado por Isabel Díaz Ayuso ha destinado 105.000 euros a financiar estas actuaciones, que a lo lago de este 2026 sumarán una treintena.
La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, en su visita al Centro Penitenciario de Mujeres Madrid I
Además, esta semana, la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, ha acudido a uno de los ensayos del grupo en el centro penitenciario, liderado por la directora de la compañía teatral, la dramaturga y exfuncionaria de prisiones, Elena Cánovas.
Pero esta no es la única iniciativa regional para fomentar que las mujeres que han cumplido sus condenas o ya se encuentran en régimen de semilibertad logren volver a reinsertarse en la sociedad. Para lograr este objetivo, el Gobierno autonómico cuenta con dos centros específicos, el Estrada y el Ellacuría, en Rivas-Vaciamadrid y en el distrito de Tetuán, respectivamente, para ayudar a estas mujeres a empezar una nueva vida.
Algunas de las reclusas y exreclusas que participan en la compañía de teatro
Por un lado, el centro Estrada está destinado a mujeres que, tras haber cumplido la totalidad de la condena, o parte de ella, en una cárcel de la región, no disponen de recursos económicos ni familiares para volver alcanzar autonomía vital.
Mientras tanto, el centro Ellacuría está pensado para reclusas de la cárcel de Aranjuez con hijos menores de edad a su cargo. La edad máxima para que estos menores puedan residir en el centro es de seis años y las presas pueden permanecer en él tras alcanzar el tercer grado penitenciario y hasta que obtienen la libertad condicional o total.
La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, en su visita al Centro Penitenciario de Mujeres Madrid I
De esta forma, estos centros prestan una atención integral a estas mujeres y a sus hijos, proporcionándoles alojamiento temporal seguro, manutención y atención psicológica, educativa y jurídica el tiempo necesario para llevar a cabo su recuperación y su reinserción en la sociedad. En total, durante el año 2025 atendieron a 13 mujeres y 10 menores. Y, en lo que va de 2026, han atendido a 7 mujeres y 6 menores.