Varias personas solicitan la regularización de inmigrantes a las puertas del ayuntamiento de Madrid

La regularización masiva colapsa las administraciones locales: «Estamos en un país del primer mundo... y mira»

A pesar de las dificultades, todos coinciden que la regularización es fundamental para acceder a un trabajo legal y no cobrar en «negro»

La regularización de inmigrantes llevada a cabo por el Gobierno continúa generando largas colas en las administraciones públicas, donde cientos de personas acuden para tramitar el certificado de vulnerabilidad. A las puertas del Ayuntamiento de Madrid, la fila casi da la vuelta a la manzana; muchos esperan desde las siete de la mañana, rodeados de obras que dificultan la comunicación, para ser atendidos.

Varios de los presentes explican que el proceso es complicado y que la Administración no facilita los trámites necesarios para adherirse a la regularización. Las quejas principales se centran en la falta de personal y de organización. «Se supone que estamos en un país del primer mundo», afirmaba una joven que esperaba sin saber siquiera si llegaría a ser atendida.

A pesar de las dificultades, todos coinciden en algo: esta regularización es fundamental para acceder a un trabajo legal y no cobrar en «negro». Se aferran a la esperanza de conseguir un empleo digno y una mejor calidad de vida para sus familias. Solo piden tener su documentación en regla para contar con las mismas oportunidades laborales, y pagar sus impuestos, pues, como recordaba otra persona en la cola, «la migración, de por sí, ya es bastante complicada».