Primera Comunión en el colegio María Corredentora de Madrid
Colegio María Corredentora
La emoción de veinte niños de un colegio concertado de educación especial de Madrid al recibir su Primera Comunión
Los menores, acompañados de sus padres y familiares, recibieron el sacramento divididos en dos grupos
El Colegio María Corredentora lleva más de 70 años enseñando a niños con discapacidad. Se trata de un colegio concertado religioso que abrió sus puertas en 1953 bajo el nombre San Luis Gonzaga, en la antigua calle Cuesta del Zarzal, hoy Condes del Val, de Madrid.
De esta forma, la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Compasión -fundada por Mauricio Garrigou y Juana María Desclaux en 1817 en Toulouse (Francia)- se convirtió en la primera de España en dar respuestas a las necesidades educativas de los niños con capacidades diferentes.
Durante más de siete décadas, este colegio, que en los años sesenta se mudó a la calle Luis de la Mata, en el distrito madrileño de Hortaleza, se ha consolidado como un centro de referencia en educación especial religiosa en la región capitalina.
El pasado sábado, este centro, que cada año da la oportunidad a los niños y sus familias que así lo deseen de recibir catequesis para tomar la Primera Comunión, celebró en la capilla del colegio este sacramento para veinte niños.
Acompañados de sus padres y sus familias, estos menores de 11 y 12 años, divididos en dos grupos, participaron en sendas eucaristías celebradas por el Padre Miguel Campo, quien estuvo acompañado por el Padre Guillermo en la primera misa.
En ambos grupos los nervios, la emoción y la alegría estuvieron presentes. «Es un día muy importante en el que nuestros hijos reciben a Jesús, reciben la esperanza», afirmó Jaime, padrino de Mateo, mientras que para Sandra, madre de Lucía, fue «uno de los días más importantes de nuestra vida».
La catequesis para que estos niños reciban el Cuerpo de Cristo por primera vez se alarga durante dos años y está adaptada para que puedan entender bien el sacramento, explica Ana Sánchez, coordinadora del equipo de Catequesis del colegio.
«El hecho de que los alumnos hagan la Primera Comunión abre las puertas a que tengan las mismas posibilidades», añade, antes de explicar que en las clases utilizan juegos y canciones para adaptar el mensaje.
Primera Comunión en el colegio María Corredentora de Madrid
La ceremonia estuvo plagada de momentos de lo más emotivo, como cuando los niños hicieron sus peticiones dirigiéndose a sus padres o cuando hicieron entrega de las 'pajaritas de la paz' a todos los asistentes.
Pero, sin duda, el momento culminante de la celebración se produjo cuando recibieron la sagrada forma acompañados de sus padres. Un momento en el que la emoción se desbordó, antes de que todos entonaran la canción «Gracias a ti» como guinda final.