El diputado de Más Madrid Emilio Delgado

El diputado de Más Madrid Emilio DelgadoEFE

Más Madrid

La guerra de los 25 días: Mónica García aplaca las aspiraciones de Delgado con un escaño en el Congreso

El pasado 25 de abril, durante un acto de Más Madrid, la líder de la formación y actual ministra de Sanidad, Mónica García, anunciaba públicamente su intención de presentarse a las elecciones autonómicas madrileñas del año que viene para, por tercera vez, tratar de derrotar a Isabel Díaz Ayuso.

Ese anuncio, que el diputado Emilio Delgado había conocido el día anterior a través de una llamada telefónica de la propia ministra, terminó por hacer explotar una guerra interna que llevaba meses gestándose por las aspiraciones del portavoz adjunto de la formación en la Asamblea de Madrid de encabezar esa lista electoral.

Unas aspiraciones que han quedado aplacadas después de una guerra que el partido ha sabido atajar discretamente en apenas 25 días. Aunque finalmente la sangre no ha llegado al río y Más Madrid puede seguir presumiendo de unidad interna -al menos de cara a la galería-, en los primeros compases de la contienda parecía que se abría una grieta insalvable en el partido.

El momento álgido llegó con el enfrentamiento en directo en televisión entre Mónica García y Emilio Delgado el pasado 27 de abril. Ambos protagonizaron un tenso desencuentro en La Sexta respecto a quién iba a poder votar en las Primarias en las que, en ese momento, el diputado autonómico aún no descartaba presentarse.

En esos momentos, Emilio Delgado estaba muy molesto con cómo se habían ido precipitando los acontecimientos y la manera en la que García había anunciado su candidatura. En esa llamada telefónica horas antes del anuncio, tal y como publicó el diario El País, Delgado le espetó a García que no le parecía bien el momento y el lugar escogidos para el anuncio, a lo que ella le replicó que a ella tampoco le había parecido bien «lo de Rufián».

La ministra se refería así al acto que había protagonizado, sin avisar a la cúpula, junto al portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, el pasado 18 de febrero para «llamar a la unidad del progresismo y a la inclusión de las izquierdas frente al auge de la ultraderecha».

Así las cosas, cuando la guerra parecía que iba a adoptar tintes descarnados que podían hacer peligrar sus pretensiones electorales, ambos sectores decidieron poner sordina y terminar de lavar los trapos sucios —demasiado aireados hasta ese momento— en casa.

Hasta el día de ayer, en el que, finalmente, ondeó la bandera blanca en Más Madrid con el anuncio de una lista unitaria a las primarias, encabezada por Mónica García y con Delgado como número tres. Y no solo eso, sino que la formación coloca a Delgado en el «grupo de referencia» para el Congreso de los Diputados, junto con la diputada Tesh Sidi y el concejal en el Ayuntamiento de Madrid Eduardo Rubiño.

Ese extremo es el que parece haber complacido más a Emilio Delgado, que, de pronto, ha olvidado sus reclamaciones respecto a quién podrá y quién no podrá votar en esas primarias. «Satisfecho de haber alcanzado un acuerdo y con muchas ganas de representar a los madrileños y al resto de españoles en el Congreso de los Diputados. Vamos a ello», escribió en sus redes sociales.

«Enhorabuena. No hay diferencia programática tan insalvable que la promesa de una poltrona en el Congreso no pueda salvar», le respondía, irónico, un usuario de X.

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