Vista aérea de la Nunciatura ApostólicaGoogle Maps

Visita León XIV a España

Frente a un hotel y junto a una comisaría: el rincón de Chamartín donde dormirá el Papa León XIV

El Santo Padre llega a nuestro país rodeado de una enorme expectación y será la embajada de la Santa Sede en nuestro país la que se encargue de darle alojamiento

La capital de España se prepara con mucho entusiasmo para recibir al Papa León XIV del 6 al 9 de junio, un acontecimiento histórico multitudinario medido al milímetro que transformará la rutina de los madrileños durante unos días. Se trata de un esperadísimo viaje apostólico donde los fieles ya cuentan las horas para recibir al Pontífice que aterrizará en nuestro país con una agenda oficial muy intensa cargada de encuentros institucionales y actos litúrgicos multitudinarios.

Madrid se convierte en la primera etapa de su recorrido y la Nunciatura Apostólica en el lugar de descanso del Santo Padre, donde unos muros cargados de historia serán testigos presenciales de su reposo tras sus largas jornadas públicas.

Nunciatura Apostólica en la Avenida de Pio XII de MadridGoogle Maps

Al igual que hicieron sus predecesores –Juan Pablo II y Benedicto XVI– León XIV se alojará en la embajada de la Santa Sede en España, residencia oficial del nuncio apostólico en España y Andorra, Piero Pioppo.

La Nunciatura, ubicada en la Avenida de Pío XII, 46, en el distrito de Chamartín, no es solo el lugar de trabajo de Pioppo –el embajador del Vaticano en España–, también es el punto de encuentro para reuniones de carácter diplomático y eclesial. Durante los días de la visita papal, el entorno, donde se ubican el Hotel Ilunion y la comisaria de Policía del distrito, contará con un importante dispositivo de seguridad para garantizar la privacidad y la seguridad del Pontífice. La Nunciatura se convierte de esta manera en el refugio silencioso del Papa garantizando la cercanía a los principales actos del programa.

Palacio del Nuncio

Antes de su traslado a Pío XII en 1958, durante más de dos siglos la Nunciatura estuvo en el Palacio del Nuncio, en pleno Madrid de los Austrias, una de las zonas más castizas de la capital. Hablamos de un palacio barroco que se convirtió en la primera nunciatura que hubo en el mundo proyectado por el arquitecto Manuel de Moradillo entre 1731 y 1735. Construido sobre un solar donde se edificó una de las casas solariegas de la familia Vargas – uno de los linajes más antiguos y aristocráticos de Madrid – fue comprado por el Estado en 1958 y hoy alberga el arzobispado castrense y el Tribunal de la Rota.

La calle del Nuncio, donde se ubicaba originalmente la primera Nunciatura, era una de las vías públicas más importantes del Madrid medieval y hoy conserva todo su encanto gracias a la curvatura irregular de su urbanismo primitivo. En los números 13-15 se encuentra este antiguo palacio que dio nombre a la calle y fue adquirido como embajada de la Santa Sede en España. Este emplazamiento necesitó de continuas obras al tratarse de la residencia de la persona que representaba diplomáticamente a la Sede Romana ante el estado español. El arquitecto y retablista Francisco Bautista inició las mejoras en 1659, mejoras que tuvieron que ser más tarde remodeladas por José de Villareal en 1681. La diplomacia vaticana tuvo en nuestro país un representante estable desde los Reyes Católicos.

Dos edificios que hacen ángulo constituyen este antiguo palacio de la nunciatura. El más grande se distribuye entorno a un patio central rectangular cuya galería inferior está cubierta por bóveda de aristas. Consta de dos pisos con muros de ladrillo estucado –recubrimiento decorativo a base de cemento–, sobre zócalo de granito. El piso principal presenta balcones con decoración de molduras barrocas del siglo XVIII y el escudo con el símbolo del nuncio. Buena parte del mobiliario de este palacio junto con obras de arte se trasladaron a la nueva sede, proyectada por los arquitectos Heredero, Malumbre y Sobrini y construida por la empresa Huarte, y aunque se mantiene hoy intacta la distribución de sus dos plantas, es más pequeño que cuando se levantó porque parte de la ampliación que se realizó por la calle del Almendro fue derribada.

Madrid se convertirá en unos días en el epicentro mundial del catolicismo adaptándose a las necesidades que requiere el viaje apostólico del Papá León XIV con una agenda repleta de acto oficiales, celebraciones masivas y un despliegue organizativo sin precedentes que no dejará indiferente a nadie.