Búnker del Vaticano en la Puerta del SolEl Debate

Visita del Papa León XIV a España

El búnker del Vaticano que se esconde en Sol con las palabras secretas del Papa durante su viaje a España

La Real Casa de Correos de la Puerta del Sol se ha transformado para la visita del Papa León XIV a España en el Centro Internacional de Prensa desde el que operarán los más de 2.200 periodistas acreditados para este histórico viaje.

Entre mesas de trabajo, cabinas de radio, puntos de directo, cables, pantallas, máquinas de 'vending' y todo el ingente despliegue para transformar 3.600 metros cuadrados de la sede del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso en el centro neurálgico de los profesionales de la información se esconde el «búnker del Vaticano».

Búnker del Vaticano en la Puerta del SolEl Debate

Así es como la propia organización denomina a un conjunto de tres espacios que se ubican en la planta baja del edificio gubernamental desde los que, bajo llave y con acceso restringido, se van a imprimir los 30 discursos que el Papa va a ofrecer a lo largo de todo su viaje a España, donde, además de Madrid, también va a visitar Barcelona y las Islas Canarias.

Según explican fuentes de la organización a El Debate, en este lugar, que se encuentra custodiado por una imagen de la Virgen de la Paloma, patrona popular de Madrid, es desde el que cada noche se imprimen las palabras que al día siguiente pronunciará el Santo Padre en cada uno de sus actos.

Imagen de la Virgen de la Paloma en el Búnker del Vaticano de la Puerta del SolEl Debate

Unos discursos que son totalmente secretos hasta que los pronuncie el Pontífice, pero que se entregan a los periodistas para facilitarles el trabajo dos horas antes de que sean pronunciados. Es en ese momento cuando la prensa puede dar al botón de publicar para que las palabras del Santo Padre lleguen a sus lectores.

Además de imprimirlos, los miembros de la organización destinados al búnker también deben revisarlos para que no contengan ningún error o errata. Posteriormente, como cualquier otra autoridad que pronuncia un discurso previamente escrito, lo que valdrá son las palabras pronunciadas, es decir, que si omite o agrega algo, hay que ceñirse siempre a lo dicho, y no al texto embargado.

Una de las impresoras que se van a emplear para alumbrar los discursos embargados del Santo PadreEl Debate

Los periodistas recibirán los discursos cuando suban a los autobuses que les desplazarán en Madrid a cada uno de los actos. Y es que los informadores deben trasladarse siempre al Centro Internacional de Prensa antes de cada evento para, desde ahí, ir todos juntos 'encapsulados' en autobuses y con sus discursos impresos, custodiados antes en el «búnker del Vaticano».