El Papa León XIV visita este sábado al centro CEDIA 24 Horas, de Cáritas Madrid
León XIV alerta desde un centro de Cáritas contra las «ideologías mundanas» que hacen olvidar los valores del catolicismo
El Santo Padre ha visitado el Centro de Emergencia y Atención Integral 24 horas de Cáritas Madrid, especializado en la atención a personas en situación de sin hogar
La primera actividad pastoral de León XIV en Madrid ha estado marcada por un mensaje claro: la urgencia de mirar a las personas más vulnerables, de reconocer su dignidad y de situar la caridad en el centro de la vida cristiana. El Santo Padre ha elegido el Centro de Emergencia y Atención Integral 24 Horas (CEDIA) de Cáritas Madrid para comenzar su visita a la capital, un gesto cargado de simbolismo que ha querido situar a las personas en situación de sinhogarismo y exclusión social en el centro de las miradas.
La llegada del Pontífice al centro ha dado paso a un recorrido por las instalaciones de este centro de Cáritas Madrid, especializado en la atención a personas sin hogar. Antes de dirigirse al espacio principal del encuentro, León XIV ha querido conocer de cerca la realidad cotidiana que se vive en CEDIA.
Durante la visita ha mantenido un encuentro privado con tres personas en el que ha podido escuchar historias personales marcadas por la vulnerabilidad, pero también por la esperanza y la capacidad de reconstruir la propia vida.
Posteriormente, el Santo Padre ha descendido a la planta central para visitar el comedor, uno de los espacios más importantes del recurso, donde cada día se ofrece acogida, acompañamiento y servicios básicos a quienes atraviesan situaciones extremas de exclusión.
Desde allí se ha desplazado hasta el patio, convertido para la ocasión en el corazón del encuentro, donde le esperaban las personas atendidas en distintos proyectos sociales, voluntarios, profesionales y agentes de la pastoral social.
El Papa León XIV durante su visita el centro CEDIA de Cáritas
La bienvenida institucional ha corrido a cargo del cardenal José Cobo, quien ha destacado el valor simbólico de que la primera actividad pastoral del Papa en Madrid se haya desarrollado precisamente en un lugar dedicado a la acogida de quienes más sufren. Tras sus palabras, tres testimonios han permitido poner rostro a las realidades que acompañan diariamente los proyectos sociales de la Iglesia.
La música también ha tenido un protagonismo especial. La actuación de Niña Pastori ha aportado uno de los momentos más emotivos de la tarde. La artista gaditana ha participado en esta cita con el Santo Padre más de dos décadas después de haber intervenido en el encuentro celebrado con Juan Pablo II en Madrid en 2003, cuando interpretó el Ave María de Schubert.
Intervención del Papa
Tras los testimonios y la actuación musical, ha llegado el momento central del encuentro con la intervención del Santo Padre. Nada más comenzar su discurso, León XIV ha querido expresar el significado que tenía para él iniciar su visita precisamente en este lugar.
«Estoy muy contento de comenzar aquí mi visita a Madrid», ha afirmado León XIV. Y, en un tono cercano y afectuoso, ha añadido que «como ha dicho Su Eminencia, quien está en Madrid, es de Madrid. Y por tanto, yo también estoy entre vosotros como un madrileño más: gracias, Madrid, por esta bienvenida, que me hace sentir parte de una gran y maravillosa familia en la que, como en todas las familias, ocurren milagros de amor».
El Papa León XIV durante su visita el centro CEDIA de Cáritas
El Pontífice ha señalado que precisamente esos «milagros de amor» se hacen visibles en lugares como el CEDIA, donde, según ha destacado, «nadie se queda solo». Ha descrito el centro como una auténtica comunidad en la que las historias personales dejan de vivirse en soledad para convertirse en una responsabilidad compartida.
«Aquí, la alegría y el dolor de cada uno son la alegría y el dolor de todos y, al escucharnos mutuamente, afrontamos juntos los retos», ha dicho el Santo Padre. Una realidad que ha vinculado directamente con el Evangelio y con la llamada de Cristo a reconocer su presencia en los más vulnerables.
León XIV ha advertido del riesgo de que la mirada sobre los más vulnerables quede condicionada por planteamientos ideológicos o intereses ajenos al Evangelio. El Pontífice ha señalado que «también los cristianos, en muchas ocasiones, se dejan contagiar por actitudes marcadas por ideologías mundanas o por posicionamientos políticos y económicos que llevan a injustas generalizaciones y a conclusiones engañosas», y ha lamentado que la caridad pueda llegar a ser «despreciada o ridiculizada» como si se tratara de una cuestión secundaria.
El Papa ha retomado después una de las frases escuchadas durante el acto para convertirla en el hilo conductor de su reflexión: «En cada sueño te busqué, y ninguno fue en balde». A su juicio, esas palabras han resumido perfectamente tanto los testimonios escuchados durante el encuentro como la labor que se desarrolla diariamente en el centro.
El Papa León XIV durante su visita el centro CEDIA de Cáritas
A partir de ahí, León XIV ha querido poner nombre y rostro a las historias compartidas durante la visita. Ha recordado el testimonio de Niurka y el camino recorrido junto a sus hijos, Ares y Atenea. «Gracias a un sueño y a una pequeña puerta abierta, Niurka les ha dado a Ares y Atenea la vida, su amor de madre, la gracia del Bautismo y la promesa de un futuro feliz», ha comentado el Pontífice.
También ha evocado la historia de Khadri. «Gracias a un sueño y a esa misma pequeña puerta, Khadri ha atravesado el oscuro túnel de la pandemia y un viaje lleno de incógnitas», ha indicado León XIV. Y ha destacado cómo el acompañamiento recibido le ha permitido «encontrar un trabajo y, sobre todo, recuperar las ganas no sólo de seguir adelante, sino también de servir a su vez de apoyo a otros», ha añadido el Papa.
Trabajo de las voluntarias
Asimismo, ha reconocido el trabajo de Alicia y de las personas voluntarias que acompañan a mujeres en situaciones especialmente difíciles. «Cada día Alicia y los demás voluntarios del Proyecto Esperanza ayudan a tantas mujeres a recuperar la dignidad, la autonomía, la esperanza y el respeto por el valor sagrado de su persona», ha explicado el Pontífice.
El Santo Padre se ha referido a los símbolos que le habían sido entregados durante el encuentro. Ha interpretado cada uno de ellos como un reflejo de las historias humanas presentes en el patio de CEDIA.
«La cinta con los nombres de los niños expresa la alegría que cada nacimiento trae al mundo; el permiso de residencia cuenta una historia de esfuerzo, pero sobre todo de compromiso, honestidad y acogida; la sandalia evoca la ‘tierra sagrada’ que estamos obligados a respetar en toda existencia humana», ha comentado León XIV.
El Papa León XIV durante su visita el centro CEDIA de Cáritas
En este sentido, ha apuntado que «vuestros testimonios nos abren una ventana a un panorama inmenso, poblado por un sinfín de madres como Niurka, de niños y niñas como Ares y Atenea, de mujeres y hombres como Khadri, de voluntarios y voluntarias como Alicia».
León XIV ha relacionado la labor de CEDIA con el misterio de la Navidad. Recordando la tradición de los belenes madrileños, ha afirmado que la verdadera belleza se encuentra en la acogida cotidiana a quienes llaman a las puertas del centro.
«Las luces, las voces y los sonidos que durante las fiestas navideñas nos llegan al corazón y nos humedecen los ojos, en realidad los llevamos dentro durante todo el año, y hoy están más vivos y encendidos que nunca alrededor de este ‘belén’ sencillo y acogedor que vosotros seguís preparando día y noche para Jesús, presente en las personas que se asoman al umbral del Centro en busca de ayuda», ha remarcado el Pontífice.
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Alzad la mirada
Tomando como referencia el lema de la visita, «Alzad la mirada», el Papa ha recordado que «la caridad no admite demoras» y que «cada encuentro con el otro es un momento de gracia único e irrepetible para amar, que no hay que perder ni posponer».
En uno de los pasajes más contundentes de su discurso, ha advertido sobre el riesgo de olvidar a quienes más sufren. «No es posible olvidar a los pobres si no queremos salir fuera de la corriente viva de la Iglesia que brota del Evangelio», ha afirmado.
«Un corazón vivo es cálido y palpitante, y da vida. Un corazón frío está inmóvil, ya no bombea sangre, y provoca la muerte de la persona», ha añadido el Papa.
En la recta final de su intervención, ha vuelto a poner el foco en la dignidad de cada ser humano y en la importancia de una cercanía auténtica. León ha remarcado que es una llamada a mirar a los que sufren a los ojos y a hacer de la ayuda ante todo un encuentro de hermanos unidos en el único abrazo del Padre”.
El Papa León XIV durante su visita el centro CEDIA de Cáritas
Asimismo, ha recordado que «la limosna no es beneficencia» y que los que aman de verdad «no se limitan a dar algo; escuchan, dialogan, intentan comprender la situación y sus causas».
Tras sus palabras ha tenido lugar uno de los gestos más simbólicos de toda la jornada. Los responsables del centro han entregado al Santo Padre el Árbol de la Esperanza, símbolo central del encuentro y resultado de un proceso colectivo en el que se han recogido deseos, experiencias y procesos personales de las personas participantes en distintos proyectos sociales.
El árbol entregado al Papa ha sido elaborado en el Centro de Tratamiento de Adicciones y ha querido representar la vida compartida por toda esta comunidad. La jornada ha concluido con la subida al templo parroquial y la bendición impartida por el Santo Padre a todos los presentes.