Entrada de la Nunciatura ApostólicaEuropa Press

Visita del Papa León XIV a España

Un sobrio edificio de los años 50 con capilla privada: el lugar donde se va a alojar el Papa en Madrid

Nada de lujosos hoteles ni zonas exclusivas de la ciudad; el alojamiento del Papa León XIV durante su estancia en Madrid, donde aterriza este sábado, se caracteriza por la sobriedad y la intimidad.

El Santo Padre, al igual que hicieran sus predecesores Benedicto XVI y San Juan Pablo II en sus visitas a la capital, se va a alojar durante las tres noches que va a pasar en Madrid en la Nunciatura Apostólica, embajada de la Santa Sede en España, ubicada en el número 46 de la Avenida de Pio XII, en el distrito de Chamartín.

Fachada de la Nunciatura Apostólica en MadridEuropa Press

Se trata de un edificio diseñado por los arquitectos Heredero, Malumbre y Sobrini y construido por la empresa Huarte, que fue inaugurado en 1958. En ese momento, la Nunciatura, que durante más de doscientos años estuvo en el Palacio de Nuncio, en el Madrid de los Austrias, se trasladó al barrio de Castilla.

Su arquitectura de líneas rectas y sobrias se enmarca en el movimiento moderno de posguerra, caracterizado por su funcionalidad y racionalismo. En la entrada, destaca el pórtico a doble altura esculpido en piedra que enmarca las dos alas simétricas de ladrillo visto.

En su interior, además de la residencia del nuncio, Piero Pioppo, también hay oficinas, zonas de recepción y una capilla privada. Todo ello cercado por un jardín perimetral que rodea toda la construcción, que, a su vez, está delimitada por altos muros para mantener en todo momento la privacidad. Cabe recordar que no es un espacio abierto al público y goza de inmunidad diplomática.

Monseñor Bernardito Auza y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz-Ayuso, tras firmar en el libro de condolencias abierto por el fallecimiento del Papa Francisco I en la Nunciatura ApostólicaEuropa Press

Durante su estancia, el Papa estará atendido por las Hijas de Santa María del Corazón de Jesús, instituto religioso nacido en 1998, cuya comunidad de cinco hermanas son las encargadas de los trabajos administrativos de la sede pontificia.

Según afirmó un portavoz de San Juan Pablo II después de su viaje a España en 1993, la habitación donde se alojó el entonces Papa era «una estancia de austeridad luminosa que recuerda al estilo franciscano».

De acuerdo con su descripción, la morada papal estaba dividida en varios compartimentos: un despacho, la habitación -con un crucifijo sobre la cabecera de la cama y un reclinatorio- y el baño. Previsiblemente, el cuarto en el que descanse de su apretada agenda en Madrid el Santo Padre no distará mucho de lo que fue la que acogió a su predecesor hace tres décadas.

El resto del interior de la Nunciatura destaca por una decoración sacra, sobria y funcional, así como con retratos papales. Detalles que han trascendido por las veces en las que la Nunciatura ha abierto sus puertas para, por ejemplo, transmitir las condolencias por el fallecimiento de Su Santidad el Papa Francisco, en abril del año pasado.

En ese momento, varias autoridades, entre ellas los Reyes Felipe VI y Letizia, se desplazaron hasta la embajada de la Santa Sede de la capital para firmar en el libro su pesar por la muerte del Santo Padre.