Alejandro Rodríguez de la Peña

Alejandro Rodríguez de la PeñaEl Debate

Visita del Papa León XIV a España

Alejandro Rodríguez de la Peña recuerda su discurso ante Benedicto XVI: «Lo reescribí diez veces, nunca había estado tan nervioso»

Este catedrático de Historia Medieval en la Universidad San Pablo CEU fue el encargado de pronunciar el discurso inaugural en un encuentro del Santo Padre con 1.500 doctores de distintas universidades en su visita a Madrid en 2011

León XIV ha sido el primer pontífice en visitar España en los últimos quince años, tras la visita de Benedicto XVI en 2011 con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). Han sido muchos los papas que han visitado este país, con motivo de una conmemoración concreta o como parte de una visita oficial.

En su última visita a España, Benedicto XVI, uno de los más respetados teólogos de la Iglesia contemporánea, celebró un encuentro con los profesores universitarios. Esta reunión, que tuvo lugar en la basílica de San Lorenzo de El Escorial, congregó a más de 1.500 doctores de distintas universidades. Alejandro Rodríguez de la Peña, catedrático de Historia Medieval en la Universidad San Pablo CEU, fue el encargado de pronunciar el discurso inaugural de la sesión. Fue un encargo que él mismo definió como «una responsabilidad inmensa, uno de los mayores desafíos de mi vida».

31/12/2022 El Papa Benedicto XVI, en una foto de archivo.
SOCIEDAD ANDALUCÍA ESPAÑA EUROPA SEVILLA
CONSEJO HHYCC

El Papa Benedicto XVI, en una foto de archivoEuropa Press

Según su experiencia, el discurso le impactó de manera doble. Por un lado, reconoció que, «a nivel personal, como católico, tener la oportunidad de hablar a un Papa es lo máximo; nunca había estado tan nervioso». Por otra parte, la exigencia académica era mayúscula; «a nivel profesional, como historiador, era muy consciente de que iba a dirigirme a un gran sabio, uno de los grandes intelectuales del siglo XX. Y encima en un lugar tan único como el Monasterio de El Escorial, con las estatuas orantes de Felipe II y Carlos V en el altar mayor contemplándonos», explica.

Para preparar su intervención, el catedrático tuvo libertad total para elaborarla. «Lo reescribí una decena de veces», confiesa. «Quería decir algo sobre el papel de la universidad católica en la cultura contemporánea que aportara algo»; aunque, por miedo a decir algo inconveniente, explica que su discurso fue «bastante convencional». Para redactarlo, se inspiró en distintas fuentes católicas: «Sobre todo, me inspiré en la constitución apostólica Ex Corde Ecclesiae». Rodríguez de la Peña también leyó «los escritos del propio Ratzinger sobre su experiencia universitaria y en un libro de Newman sobre la esencia de la Universidad».

Una vez superado el discurso, Rodríguez de la Peña tuvo la oportunidad de acercarse y saludar personalmente al Santo Padre: «Me preguntó por mi ámbito de especialización académica y mis estudios como historiador». Según cuenta, Benedicto XVI se mostró profundamente interesado por los detalles de su carrera académica: «Me sorprendió su interés por mi trayectoria y, sobre todo, su calidez humana. Era mucho más cercano en las distancias cortas que la imagen que daba en televisión».

Las palabras formuladas por Benedicto XVI aquel día giraban en torno a la verdadera esencia de la universidad. Subrayó la misión de esta institución, ir más allá de la formación técnica y utilitarista para buscar la verdad propia de la persona humana. También hizo referencia a sus pasos como profesor en la Universidad de Bonn y recordó su deseo de responder a las «inquietudes últimas y fundamentales de los alumnos». Además, Benedicto XVI utilizó la definición de universitas de Alfonso X, un «ayuntamiento de maestros y escolares con voluntad y entendimiento de aprender los saberes». Precisamente, es esta parte la que más resalta Rodríguez de la Peña del discurso de Benedicto XVI, un pasaje de las Siete Partidas sobre lo que debe ser la Universidad. «Fue un guiño a la tradición universitaria española», concluye.

Con la visita del Papa León XIV a nuestro país, el recuerdo de aquel histórico encuentro en el Monasterio de El Escorial cobra una especial importancia. Quince años después de la visita de Benedicto XVI a España, uno de los desafíos de la Universidad sigue hoy vigente: mantener viva la búsqueda humanista, esos saberes considerados «inútiles» frente al marcado pragmatismo que hoy viste nuestra realidad.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas