Uno de lo interiores de Infinito Delicias, espacio multidisciplinar
Madrid
Una 'guardería de plantas' abre sus puertas en el barrio de Delicias de Madrid
Los madrileños ya no tienen que sufrir por el cuidado de sus plantas con la llegada del verano porque este miércoles 10 de junio se inaugura una guardería que cuidará de ellas en pleno barrio de Delicias
En pleno corazón del madrileño barrio de Delicias, concretamente en la calle Juana Doña 5, nos encontramos con un hito de arquitectura bioclimática que ha transformado un edifico industrial en un espacio donde la innovación y la cultura se fusionan fomentando la participación vecinal y el encuentro de personas de diferentes perfiles y edades.
Se trata de «un laboratorio que conecta mundos y explora nuevas formas de cooperación y convivencia». Uriel Fogué, uno de los arquitectos que han participado en el desarrollo de este proyecto, cuenta que hicieron «estudios urbanísticos muy profundos hasta elegir el lugar adecuado. Delicias es un barrio con carácter y buenas comunicaciones, junto a la estación de tren de alta velocidad y aún conserva su aura de pasado industrial».
En diciembre del año pasado abrió sus puertas este espacio de experimentación ciudadana y punto de encuentro para el coworking colaborativo, un modelo de trabajo donde profesionales comparten un mismo espacio fomentando el intercambio de ideas y la creación de sinergias para impulsar el desarrollo de sus proyectos.
La fundación creadora de la guardería
La Fundación Daniel y Nina Carasso - presente en España desde 2015 - ha sido la encargada de impulsar este centro multidisciplinar cuyo lema «crear una sociedad más justa y armoniosa, a través del arte y la alimentación», se ha convertido en su motivación principal y su constante a seguir. Marina Nahmias Carasso – hija de Daniel Carasso, socio fundador del grupo Danone - es la presidenta de esta organización sin ánimo de lucro que «concibe Infinito Delicias como la representación exacta de lo que la filantropía debe hacer: crear lugares que cuiden, inspiren y permitan otras formas de habitar la ciudad».
En sus 2.700 metros cuadrados de superficie, este enclave alberga cocinas, salas para talleres culturales, un patio abierto, huertos urbanos y «se han diseñado seis tipos de jardines algunos de los cuales incluyen refugios para animales, hoteles de insectos y bebedores para aves», cuenta Diego Barajas, integrante del equipo de arquitectos que ha diseñado este proyecto. Este espacio se convierte en un pulmón verde dentro de un entorno urbano.
Mañana día 10 de junio, este centro inaugurará una guardería de plantas, un lugar para acogerlas y cuidarlas evitando que se queden solas este verano. Todos los miércoles de los meses junio, julio y agosto entre las 18.30 h y las 20.30 h habrá una persona responsable que será la encargada de «gestionar entregas y recogidas así como de resolver todos tipo de dudas relacionadas con su cuidado». Este refugio climático estará abierto todo el verano siendo el día 12 de septiembre la fecha límite para recoger las plantas. Una biblioteca botánica con una estupenda selección de libros para la investigación y consulta sobre ecología, paisajes y vegetación abrirá sus puertas como complemento adicional a esta bonita acogida que nace como la necesidad de mantener un fuerte compromiso con la ciencia y la naturaleza.