Imagen de archivo de la Guardia Civil
Investigan presuntas agresiones sexuales a niñas en un campamento de un pueblo de Madrid
La indignación en las familias es cada vez mayor, ya que consideran que se les ha ocultado información durante estos últimos días
La Guardia Civil está investigando al menos dos agresiones sexuales a niñas de entre tres y siete años en un campamento de verano organizado por la Mancomunidad del Suroeste de Madrid, en el colegio público Legazpi de Arroyomolinos, según ha confirmado El Mundo.
Los hechos se remontan al pasado 9 de julio, momento en el que presuntamente se produjeron las agresiones sexuales por parte de un monitor que ya ha sido despedido del campamento.
En este sentido, los padres de los niños tuvieron conocimiento de lo ocurrido este pasado fin de semana, y el malestar en ellos es total ya que consideran que no han sido informados debidamente de una situación de tal magnitud. Según detalla el medio, dos trabajadoras del campamento se pusieron en contacto con los progenitores de las niñas para explicarles que sus hijas podrían haber sido víctimas de una agresión sexual por parte de uno de los monitores.
De esta manera, estas explicaron a los padres que durante ese pasado 9 de julio encontraron a dos de las niñas completamente desnudas en un baño junto a un monitor, y algunas versiones apuntan a que el campamento habría tratado de ocultar el incidente, ya que únicamente cambiaron al presunto autor de puesto, trasladándole al comedor.
Las víctimas hablan
Al conocer esto, los padres avisaron a las autoridades, al mismo tiempo que su indignación aumentó de forma notable con el campamento. Y es que, según recoge el medio, las niñas habrían relatado cona anterioridad algunos detalles de las presuntas agresiones, como que el monitor tenía los pantalones bajados durante esos momentos. Además, otra de las supuestas víctimas llevaba días diciéndole a su madre que no quería asistir al campamento ni participar en las actividades acuáticas.
Por otro lado, uno de los testimonios recogidos explica que que una de las menores confirmó a sus padres que el monitor jugaba con ellas recorriéndoles las piernas con los dedos, simulando el gesto de una araña con la mano hasta avanzar a las zonas íntimas de las presuntas víctimas.
Ahora, todo queda en manos de las autoridades, que ya han citado este lunes a varios trabajadores del campamento para tomarles declaración, al mismo tiempo que tratan de localizar al monitor en cuestión. El resto de padres, por su parte, están hablando con sus hijos para tratar de averiguar si en algún momento pudieron quedarse a solas con el trabajador denunciado.