El Estadio de Vallecas, caso del Rayo VallecanoRayo

Madrid

La Comunidad de Madrid denuncia al Rayo por impedirle el acceso al estadio de Vallecas

Todo se remonta este pasado martes, cuando Madrid acordó la suspensión inmediata de la la concesión del Estadio de Vallecas al Rayo Vallecano

Tras dictar una orden para extinguir la concesión del Estadio de Vallecas al Rayo Vallecano, la Comunidad de Madrid ha dado un paso más en la presente guerra entre el Gobierno regional y el club de fútbol. De esta manera, el Ejecutivo madrileño ha presentado hoy una denuncia ante el Cuerpo Nacional de Policía contra el Club Rayo Vallecano por impedir el acceso al recinto al personal que debía iniciar las obras urgentes de mantenimiento.

En este sentido, el personal que debía iniciar las obras urgentes de mantenimiento por el deficiente estado de las instalaciones no ha podido entrar en el recinto debido a que el vicepresidente y el Jefe de los Servicios Jurídicos del club se han negado a facilitarles el acceso, hecho que ha provocado la denuncia.

Fuentes de la Comunidad de Madrid confirman que el equipo del Gobierno madrileño se ha personado en el estadio de Vallecas a las 9.00 horas de este miércoles con técnicos de jardinería, electricidad, fontanería, climatización y ventilación.

A pesar de la negativa del Rayo Vallecano, los técnicos han empezado a trabajar en el edificio adyacente al estadio que se encuentra cedido a Federaciones deportivas, salvo el personal de jardinería, que ha permanecido fuera del estadio a la espera de poder entrar a hacerse cargo del césped.

«Es el modus operandi del Club desde siempre y es lo que está destruyendo la imagen y el prestigio del Rayo Vallecano y del Estadio», ha manifestado al respecto el consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco Serrano.

Guerra abierta

Todo se remonta este pasado martes, cuando Madrid acordó la suspensión inmediata de la la concesión del Estadio de Vallecas al Rayo Vallecano, con el objetivo de tomar las riendas del recinto y comenzar unas obras urgentes para garantizar la seguridad.

La realidad es que el estadio lleva siendo noticia desde hace tiempo por su estado, puesto en duda en numerosas ocasiones. De hecho, la decisión se tomó tras una auditoria iniciada en el pasado mes de octubre que recogía graves deficiencias de seguridad, salubridad y mantenimiento.

En este sentido, el consejero aseguró durante la jornada de ayer que, una vez extinguida la actual concesión, se debería tramitar una nueva con «requerimientos más duros» para que la situación no se repitiese en un futuro, además de destacar el hecho de que el club «no está capacitado para ser concesionario de un espacio público»

«A partir de ahora, cada día que el equipo no pueda jugar en su estadio será responsabilidad de la directiva del club», ha recordado el consejero ante la situación actual. Y es que, con este nuevo escenario y la negativa del club, está por ver qué sucede a continuación, ya que el Rayo debe jugar su primer partido de LaLiga 2026-27 en casa ante el Alavés el próximo 20 de agosto.