Coche de la Policía NacionalDAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS

Detenido en Fuenlabrada por alojar a un trabajador sin contrato en un establo entre animales y excrementos

La Policía Nacional ha detenido al propietario de la finca por un delito contra los derechos de los trabajadores y favorecimiento de la inmigración ilegal y al trabajador como presunto autor de un delito de robo con fuerza

La Policía Nacional ha detenido en Fuenlabrada al propietario de una finca por un delito contra los derechos de los trabajadores y favorecimiento de la inmigración ilegal. El hombre mantenía a un trabajador viviendo en un establo junto a conejos y gallinas, rodeado de excrementos y sin contrato de trabajo.

La investigación comenzó tras la denuncia de un robo con fuerza en una casa de campo en Fuenlabrada, de donde habían desaparecido 18.000 euros –15.000 euros en billetes y otros 3.000 en monedas– que el propietario guardaba en bolsas de plástico en un armario.

Tal y como ha informado la Policía a través de un comunicado, los agentes comprobaron que la escena del robo había sido manipulada para simular una entrada forzada, ya que las marcas de la puerta de acceso se habían realizado de forma artificial y únicamente aparecía revuelta la habitación donde estaba escondido el dinero.

De esta manera, se identificó como presunto autor del robo al trabajador de la finca, encargado de las labores de vigilancia y cuidado de la vivienda y de los animales que, según la investigación, habría abandonado el lugar en bicicleta con las bolsas colgadas a ambos lados del manillar.

Además, los agentes pudieron constatar que el hombre habría quemado las bolsas de plástico que contenían el dinero junto a paja y basura con el objetivo de complicar la investigación y que, en los días posteriores al robo, comenzó a llevar un nivel de vida impropio de su situación económica.

Jornadas de 15 horas y duchas a la intemperie

El trabajador confesó las condiciones en las que se encontraba en el establo durante su detención y mostró a los agentes que el colchón sobre el que dormía se encontraba rodeado de excrementos de los conejos y de las gallinas, además de que se tenía que duchar a la intemperie independientemente de las condiciones meteorológicas.

La Policía comprobó que el trabajador desempeñaba labores de vigilancia de la finca y cuidado de los animales sin contrato laboral y con jornadas de hasta 15 horas diarias. Posteriormente, ambos fueron puestos a disposición judicial.