Zonas calcinadas tras el paso del incendio de la Sierra Oeste de Madrid
Comunidad de Madrid
Desolación entre los agricultores de Madrid, que cifran en 18.500 las hectáreas de tierra útil arrasadas por el fuego
La organización ha detallado que de esta superficie, 17.200 hectáreas corresponden a pastos quemados, una pérdida que obligará a los ganaderos a comprar alimento «por lo menos» durante «dos o tres años»
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Madrid ha cifrado de manera «preliminar» en alrededor de 18.500 las hectáreas de superficie agraria útil quemadas a causa del gran incendio forestal que aún continúa activo en la Sierra Oeste madrileña, y ha tachado de «ilógica» la suspensión temporal de las labores agrícolas y ganaderas con maquinaria como consecuencia de este.
Así lo han hecho saber este viernes en una rueda de prensa para evaluar el impacto de las llamas, que estiman que han calcinado unas 28.000 hectáreas en total. De esta forma, la organización ha detallado que de esta superficie, 17.200 hectáreas corresponden a pastos quemados, una pérdida que obligará a los ganaderos a comprar alimento «por lo menos» durante «dos o tres años».
Asimismo, UPA calcula que hay cerca de 700 hectáreas afectadas en cultivos permanentes de olivar y viñedo, estos últimos en su mayoría de denominación de origen Vinos de Madrid, habiendo afectado especialmente a la variedad Albillo. Además, consideran que el sector «más afectado» ha sido el apícola, que «no va a poder reponerse en breve».
En este sentido, aunque todavía no se ha podido realizar una valoración en términos económicos de los daños materiales causados por el fuego, se ha determinado que las localidades con mayor porcentaje de superficie agraria quemada son Navas del Rey y Pelayos de la Presa, con casi el 100 %; Colmenar del Arroyo, con cerca del 48 %; y San Martín de Valdeiglesias, con aproximadamente del 45 %.
Críticas al Ministerio del Interior
Por otra parte, la organización ha cargado contra la suspensión temporal impuesta por el Ministerio del Interior al uso de maquinaria agrícola a causa de la emergencia nacional por los incendios, ya que consideran que algunas limitaciones meten a «todo el sector en el mismo saco». Esto es debido a que no se diferencia entre labores que sí reconocen de elevado peligro, como la cosecha de cereal seco a ras de suelo, y actividades «sin riesgo» como la poda de planta verde.
De este modo, han advertido de que la paralización total de estos trabajos amenaza con echar a perder cosechas enteras, como la de las plantas aromáticas o la alfalfa, que requieren ser recogidas en fechas muy precisas. Además, han criticado la falta de flexibilidad horaria en las normativas y han cuestionado que la agricultura permanezca bloqueada mientras se permite la continuidad de otras actividades en el medio rural, tales como segar en cunetas, la instalación de parques solares o el tráfico ferroviario. «Vemos que esta es una discriminación que no debería ser así», ha aseverado el secretario general de UPA Madrid, Jesús Anchuelo.