La portavoz del Grupo Municipal Socialista, Reyes Marotodvitores

Detenidas 5 personas, incluido un policía nacional, por increpar a Reyes Maroto tras ganar España el Mundial

Los hechos tuvieron lugar en el barrio de Simancas, donde los socialistas madrileños tienen su sede

La Policía Nacional detuvo el pasado 21 de julio a cinco personas, incluido un agente del cuerpo fuera de servicio, acusados de increpar a la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, cuando celebraba en un bar la victoria de la Selección Española contra Argentina en la final del Mundial de fútbol.

Los hechos tuvieron lugar en el barrio de Simancas, donde los socialistas madrileños tienen su sede. Maroto acudió a este local junto a otros miembros del partido para seguir la final después de darse a conocer los resultados de las primarias del PSOE al Ayuntamiento de la capital, que confirmaron su candidatura a la Alcaldía de Madrid en 2027.

Cronología del rifirrafe

Según ha explicado Europa Press, varias personas reconocieron a Reyes Maroto durante el partido y profirieron insultos contra ella, contra el PSOE y contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El momento álgido del altercado se habría producido al término del partido, cuando el grupo de militantes y cargos socialistas decidieron posar para una fotografía con una bandera de España. Las mismas personas que habían lanzado anteriormente insultos les recriminaron entonces que portaran la enseña y comenzaron a gritar expresiones como «rojos de mierda», dando lugar a un rifirrafe.

Tras ser increpados por otro grupo de clientes, los socialistas solicitaron la presencia de la Policía Nacional, por lo que se personaron en el lugar varios agentes que terminaron por detener a cinco personas, incluido un policía fuera de servicio, acusados de delitos de odio contra la líder de los socialistas madrileños, informan fuentes policiales.

Además, un militante fue agredido con una patada, y posteriormente presentó la pertinente denuncia. Por su parte, la portavoz socialista restó importancia a lo ocurrido después de que tanto los responsables del establecimiento como varios clientes intervinieran para poner fin al asunto, evitando así que se enturbiara todavía más el ambiente festivo.