Ana Dávila a su llegada al Servicio de Emergencia SocialComunidad de Madrid

Comunidad de Madrid

La labor humana e imprescindible que sostiene a los afectados por el incendio: «Cada historia es importante»

Las situaciones de emergencia y catástrofe generan impactos profundos en la vida de las personas y las comunidades, más allá de las pérdidas materiales

La Comunidad de Madrid atendió a 1.328 personas afectadas durante el incendio de la Sierra Oeste a través del Servicio de Emergencia Social y gracias a los 32 profesionales que prestaron apoyo sobre el terreno se pudo facilitar alojamiento a 128 vecinos, coordinar 873 traslados y retornos de los evacuados así como de los trabajadores que participaron en el operativo.

La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, ha visitado hoy las instalaciones de este recurso para conocer de primera mano la labor desarrollada por estos equipos durante la emergencia, y ha agradecido su «incansable labor desempeñada con una extraordinaria entrega, profesionalidad y humanidad para quienes más lo necesitan. Son un orgullo para Madrid». Dávila ha puesto de manifiesto que se ha trabajado «todos a una para atender a personas vulnerables que en situaciones sobrevenidas se quedan sin hogar». Buscar soluciones para todos ellos con los recursos necesarios es en lo que se ha trabajado en esta situación de gravedad extrema.

Ana Dávila ensalzando la incansable labor de los profesionalesComunidad de Madrid

Además, el Servicio de Emergencia Social reforzó su dispositivo con la incorporación de 25 voluntarios del ámbito del Trabajo Social, que prestaron apoyo en las tareas de orientación y acompañamiento a las personas afectadas, en virtud del acuerdo de colaboración con el Cuerpo de Voluntarios del Colegio Oficial del Trabajo Social.

Este recurso, operativo las 24 horas del día durante todo el año, realizó más de 12.000 intervenciones en 2025, cerca de un 20 % más que en 2024. Durante ese periodo prestó apoyo a más de 4.700 madrileños ante emergencias familiares, personas sin hogar, situaciones de riesgo social en mayores, casos de violencia, incendios, inundaciones y cualquier otra circunstancia que requiriese una respuesta social urgente.

Mayssa Tasaki es una de las trabajadoras sociales cuya labor en la respuesta a las emergencias y catástrofes naturales es esencial para situarse en primera línea de la ciudadanía. Los trabajadores sociales garantizan derechos acompañando a los afectados y coordinando acciones claves para la recuperación social y comunitaria. La actuación del trabajo social en contextos de emergencia está estrechamente condicionada por las particularidades del entorno en el que se desarrolla. Factores como la naturaleza del suceso, las características socioculturales de la población afectada, el volumen de personas implicadas o incluso aspectos geográficos y climáticos influyen directamente en la definición de prioridades y en el diseño de los objetivos de intervención.

Colaboradores en primera línea de la ciudadaníaComunidad de Madrid

En estas situaciones críticas, uno de los principales cometidos es favorecer la estabilidad emocional de quienes sufren el impacto, ejerciendo un rol de contención que transmite calma, confianza y seguridad. «Lo más difícil ha sido salir del terreno incendiado y ver una aparente normalidad fuera cuando allí está todo todavía en proceso de reconstrucción», cuenta Mayssa con cierto abatimiento, propio de quien ha estado en primera línea de batalla con los afectados en los incendios.

«Cada historia es importante y es necesario que cada una de ellas obtenga la ayuda y los recursos que merece», continúa, y «no podemos tratar a todas por igual; acompañar a los afectados desde la calma, transmitiendo información de una manera cercana es importante en nuestro trabajo». La intervención social en emergencias y catástrofes debe regirse por principios fundamentales basados en el respeto a la dignidad de las personas, la justicia social, la solidaridad y la defensa activa de los derechos humanos. Esto implica, entre otras cosas, que la atención debe estar centrada en la persona y en la protección activa de aquellas que son más frágiles. Todo ello, desde una intervención basada en la evidencia, la coordinación interprofesional y la planificación estratégica.

Compromiso y profesionalidad en respuesta a las catástrofes naturalesComunidad de Madrid

La jefa de Área de Emergencias de la Comunidad de Madrid, Elvira Cortón, ha puesto de relieve que «el trabajo ha sido muy intenso durante la semana de los incendios para todos los que hemos formado parte del puesto de mando avanzado». «Todo el mundo pensó que el fuego se controlaría en menos tiempo, pero pasaban los días y los afectados no se querían mover de los albergues habilitados para estar cerca de sus casas y recibir información, la tristeza les invadía», añade Cortón ante la situación tan crítica vivida que ha puesto en riesgo la vida, la salud y los bienes de las personas.

Estas situaciones de emergencia exigen una acción y repuesta inmediata. Ana Dávila ha agradecido profundamente la labor de todas las trabajadoras y trabajadores sociales que, una vez más, han demostrado su compromiso, profesionalidad y capacidad de respuesta ante las catástrofes naturales. La intervención tanto del Servicio de Emergencia Social así como del Cuerpo de voluntarios del Colegio Oficial de Trabajo Social no solo contribuyen a salvar vidas, sino que garantiza procesos de recuperación y reconstrucción social basados en «la equidad, la dignidad y la solidaridad».