Bonita imagen panorámica de la Finca del Bosque en Buitrago de LozoyaComunidad de Madrid

Buitrago de Lozoya

La Casa del Bosque, cuyo origen se remonta al siglo XIV, camino de ser declarada Bien de Interés Patrimonial

La Comunidad de Madrid protege la villa renacentista que perteneció a la Casa de los Mendoza, considerada una construcción única en su tipología arquitectónica, para asegurar su conservación y frenar el avanzado estado de deterioro

La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Monumento protege construcciones singulares de excepcional valor artístico, arquitectónico e histórico. Esta figura representa el nivel de protección más elevado que otorga la legislación española. El patrimonio monumental madrileño abarca desde construcciones medievales hasta ejemplos modernos y de arquitectura industrial. Situado a 87 kilómetros de la capital en plena Sierra Norte, encontramos un singular conjunto que lleva siglos olvidado, un palacio manierista en ruinas y escondido que fue concebido como un espacio de descanso y de caza.

Bien de Interés Patrimonial

Esta construcción, considerada única en la Comunidad de Madrid por su tipología de villa de recreo renacentista del siglo XVI, será declarada Bien de Interés Patrimonial (BIP) —es el segundo nivel de protección autonómica, sirve como categoría intermedia que conserva elementos valiosos pero no alcanza el rango de BIC— en la categoría de Monumento. Hablamos de la Casa del Bosque de Buitrago de Lozoya, cuyo origen se remonta al siglo XIV, cuando la casa de los Mendoza recibe el señorío de este municipio. Los Mendoza convierten la llamada Dehesa del Bosque en un coto de caza en el siglo XV, donde levantarán este nuevo edificio en el siglo XVI. La resolución protege no solo el antiguo pabellón de recreo, sino también el jardín histórico, la noria que abastecía de agua, el embarcadero, la casa del esquileo y el muro perimetral que llega hasta el río Lozoya.

La Casa del Bosque construida como villa de recreoComunidad de Madrid

Este municipio donde está ubicada la Casa del Bosque es famoso por su casco histórico medieval completamente amurallado y rodeado por las curvas sinuosas y pronunciadas que describe el curso del río Lozoya, actuando como foso natural. Construida en 1596 por encargo de Íñigo López de Mendoza y la Vega (V duque del Infantado, 1536-1601) al maestro mayor de obras de la casa ducal Diego Varela, la Casa del Bosque recuerda en su composición a los modelos italianos palladianos —caracterizados por la estricta simetría, el uso de proporciones matemáticas y las plantas centralizadas— y a las villas manieristas del Véneto —residencias que integran una zona noble y residencial para la aristocracia con la utilidad de una granja agrícola—, nacidas ambas en el siglo XVI.

Estilo de villa italiana

Esta villa de recreo en el campo y abierta a la naturaleza, pero con las comodidades de la ciudad, consta de una planta cuadrada en el edificio principal organizada en torno a un gran salón central, circular al interior y cuadrangular al exterior, desarrollado en altura mediante un tambor que originalmente estuvo cubierto por una cúpula de media naranja. Dos zaguanes formaban parte de este complejo, así como varias dependencias y una capilla, también salas de servicio y de almacenamiento en el sótano abovedado donde se ubicaban a la vez las cocinas. Cabe resaltar que en salón central se conservan restos de pavimentos históricos de ladrillo y baldosa, así como en espiga, zócalos de yeso y suelos ajedrezados realizados con piezas reutilizadas de ladrillos y azulejería. Escudos de armas de las casas de los Mendoza, Luna, Rojas y Enríquez se conservan en sus paredes.

Escudo de armas que refleja el valor histórico de la Casa del BosqueComunidad de Madrid

Una monumental escalera de granito conducía hacia los jardines. Gracias a las excavaciones arqueológicas realizadas en los últimos años, se han podido recuperar restos de la fuente central, sistemas hidráulicos, elementos decorativos, así como bonitas escaleras. Este hermoso enclave paisajístico se caracteriza por albergar restos de bosque mediterráneo donde la presencia del roble, la encina, el acebo y la vegetación arbustiva dieron lugar a un espacio de recreo de la nobleza y de algunos monarcas.

Escenario de la historia

El expediente recoge una visita documentada en el año 1601 del rey Felipe III a la Casa del Bosque. Durante la Guerra de la Independencia, en el siglo XIX, Buitrago quedó vinculado a la defensa de Somosierra y al paso de las tropas francesas gracias a su enclave clave, convirtiéndose la Casa del Bosque en hospital militar, desempeñando también un papel estratégico como posición republicana durante la Guerra Civil. El señorío de Buitrago se mantuvo en manos de los Mendoza hasta la abolición del régimen señorial en 1837 siendo la Casa del Bosque adquirida por el Estado a finales del siglo XIX. En el siglo XX, la zona pasó a llamarse Monte del Infantado, cambiando de propietarios hasta quedar vinculada finalmente a Patrimonio Forestal. El dominio pasa a ser definitivamente propiedad de la Comunidad de Madrid en 1983.

Vista aérea del municipio amurallado de Buitrago de LozoyaIStock

Tras décadas de abandono, el Gobierno regional ha impulsado desde 2020 campañas arqueológicas y obras de consolidación, permitiendo conocer mejor su edificación, así como sus estructuras anexas, documentando gran parte de sus construcciones originales y frenando a la vez el deterioro del edificio. La finca del Bosque es considerada uno de los mejores testimonios de la arquitectura nobiliaria renacentista de la región con un extraordinario valor artístico, arqueológico e histórico. Asegurar su conservación y sentar las bases para la protección definitiva son los objetivos a seguir.