Final del tercer tramo de la Gran Vía en su desembocadura a la plaza de EspañaMemoria de Madrid

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Las calles de Madrid que ya no existen: un recorrido por los lugares que el tiempo borró de la ciudad

No solo se trata de la ciudad más importante de España, sino que cada rincón de la misma cuenta con su historia propia que, con el paso de las décadas, se sigue reescribiendo paso a paso

Madrid no deja de crecer. Una ciudad de la envergadura de la capital de España supone todo un reto tanto urbanístico como demográfico, por lo que el paso de los años ha supuesto que la evolución de las calles madrileñas se haya llevado por delante otras que, desgraciadamente, ya no existen.

De este modo, hay un sinfín de calles emblemáticas, callejones estrechos y vías principales que se podrían catalogar como «desaparecidas» dentro del plano urbanístico de Madrid. Este es un breve repaso de aquellas que el avance de los años se ha encargado de borrar del mapa, literalmente.

Calles borradas por grandes obras

Muchas de las calles que ya no existen en la capital tienen un motivo común para su desaparición: han sido engullidas por otras vías u obras mucho más grandes. Una de ellas fue la conocida como Calle de Los Leones.

Situada entre las calles de Jacometrezo y Desengaño, este lugar era conocido porque, según la tradición, dos leones fueron llevados hasta aquí por unos extranjeros para ser exhibidos al público. La calle sobrevivió hasta comienzos del siglo XX, y su desaparición estuvo directamente relacionada con uno de los grandes proyectos de transformación urbana de la ciudad: la construcción de la Gran Vía.

Precisamente, otra de las calles que sucumbió al nacimiento de esta enorme vía fue la Calle de Ceres (o de la Justa). Pese a que todavía es localizable, este lugar estaba relacionado con un antiguo pozo la historia de una joven llamada Justa. La leyenda cuenta que en ese pozo vivían dos basiliscos que habían causado la muerte de la mujer, lo que catapultó la fama del lugar. Sin embargo, esta zona ya ha quedado atrás, y atravesaba el espacio por el que posteriormente se construiría el tercer tramo de la Gran Vía.

Pasajes y nombres antiguos perdidos

Por otro lado, muchos tramos de la ciudad que cuentan con gran reconocimiento en la actualidad han ido cambiando de nombre a lo largo de la historia. Uno de los ejemplos más claros es el del Paseo de la Castellana, que antes de consolidarse era denominado como el Paseo de las Delicias de la Princesa.

Este nombre, que se mantuvo desde 1834 hasta 1871, se decidió en honor a Isabel II (cuando tan solo era una niña) en homenaje a que en un futuro se convertiría en reina de España. Con el paso de las décadas, este tramo fue cambiando de nuevo su denominación hasta 1980, momento en el que se consolidó el actual.

Por otra parte, existen numerosas calles que cambiaron de nombre tras el franquismo, puesto que en la dictadura muchos tramos de Madrid sufrieron variaciones. En este sentido, Príncipe de Vergara se trataba de la Calle del General Mola, Velázquez se conocía como Calle del General Sanjurjo o Génova modificó su denominación para convertirse en Calle del General Castaños, aunque posteriormente conservó su nombre original.

Como se ha visto, Madrid ha sufrido interminables variaciones en su historia en cuanto al apartado urbanístico. Y es que no solo se trata de la ciudad más importante de España, sino que cada rincón de la misma cuenta con su historia propia que, con el paso de las décadas, se sigue reescribiendo paso a paso.