Vista aérea del circuito del Jarama
Fórmula 1
Antes de que la Fórmula 1 aterrizara en Ifema: el Jarama, el circuito pionero del automovilismo en Madrid
Diseñada a mediados de la década de los 60 por John Hugenholtz, que también dejó su huella en trazados míticos como Zaandvort o Suzuka, la pista se sitúa al norte del término municipal de San Sebastián de los Reyes
La vuelta de la Fórmula 1 a Madrid los próximos 11, 12 y 13 de septiembre va a encumbrar el circuito de Madring por todo lo alto en su estreno. Sin embargo, este no es el único trazado en suelo madrileño que ha ostentado el honor de recibir a la mayor competición automovilística del planeta.
Y es que, en contraparte del novedoso Madring, existe un circuito cuya historia viene de lejos y que ha acogido todo tipo de emocionantes eventos: el Jarama. Pese a que la última vez que la F1 corrió en este trazado fue hace 45 años, en la pista todavía se respira pasión por los deportes de motor como si fuera el primer día.
Inauguración con Franco y Juan Carlos de Borbón
Diseñado a mediados de la década de los 60 por John Hugenholtz, que también dejó su huella en trazados míticos como Zandvoort o Suzuka, el Jarama se sitúa al norte del término municipal de San Sebastián de los Reyes, sobre el kilómetro 26 de la A-1. A la inauguración del circuito, el 1 de julio de 1967, asistió el Jefe del Estado de entonces, el General Francisco Franco, que estuvo acompañado por su esposa, Carmen Polo, del Príncipe de España, Juan Carlos de Borbón, así como de otras autoridades.
Pese a todo, no fue hasta el año siguiente cuando se disputó la primera carrera de Fórmula 1 computable para el campeonato en este circuito, con victoria del británico Graham Hill, dando inicio así a la participación del Jarama en el calendario de la competición. A partir de entonces, este trazado fue alternando con el circuito de Montjuïc desde 1969 hasta 1975, aunque un grave accidente terminó dejando a Barcelona sin carrera hasta la llegada de Montmeló años más tarde.
Circuito del Jarama en 1967, año de su estreno
El circuito del Jarama acogió su última carrera de Fórmula 1 el 21 de junio de 1981, ganada por Gilles Villeneuve al volante de un Ferrari. Pese a la salida de la mayor competición automovilística del mundo del Jarama, sobre la pista se siguieron disputando carreras de F2, F3, F3000 y otras disciplinas menores. Además, el Gran Premio de España de Motociclismo se disputó en Jarama en quince ocasiones entre 1969 y 1988.
Actualmente, el circuito acoge distintas pruebas de competiciones nacionales como el Campeonato de España de Gran Turismos o el Open de España de Resistencia. A su vez, también se alquila para distintos eventos a lo largo de todo el año, como pruebas dinámicas o grabaciones de anuncios, y se organizan eventos para aficionados.
Mejoras y homenajes históricos
Por otro lado, el Jarama ha pasado por varias remodelaciones hasta convertirse en lo que es ahora. Una de las más importantes tuvo lugar en 1980, después de que el piloto belga tuviera un accidente en la horquilla de Bugatti, en el último sector del circuito. A raíz de esto, el trazado pasó de 3.404 a 3.312 metros de longitud.
Diez años más tarde se amplió la recta de meta, haciendo de la primera curva un punto más estrecho y cerrado. De esta forma, la pista pasó de 3.312 a 3.850 metros, mientras que también se aumentó la anchura de la misma de 8 a 12 metros en varios puntos.
Circuito del Jarama - 1968
Otro de los mejores detalles del Jarama reside en el homenaje que se realiza a pilotos legendarios en muchas de sus curvas. En este sentido, el primer giro se denomina 'curva Nuvolari', el segundo 'curva Fangio', y así sucesivamente en varios puntos hasta dar la vuelta completa.
Una de las curvas más especiales es la 16, que desde 2017 lleva el nombre de María de Villota, piloto española fallecida en 2013 después de haber sufrido un gravísimo accidente un año antes en un test con el equipo Marussia de Fórmula 1.