Navalcarnero se transforma en un mercado medieval

Comunidad de Madrid

Navalcarnero regresa al Siglo de Oro: pasado, fiesta y tradición gracias a la boda real que marcó su historia

Un evento que convierte el centro urbano en un vibrante mercado del Siglo de Oro con espectáculos, trajes de época y tradición

El 7 de octubre de 1649 se celebró en el oratorio de la Casa de la Cadena de Navalcarnero la misa de velaciones matrimoniales entre el rey Felipe IV y su sobrina Doña Mariana de Austria. Antigua ceremonia litúrgica de la Iglesia católica que se celebraba junto con el matrimonio para pedir la protección divina sobre los nuevos esposos. Seguidamente, se iniciaron los festejos en honor de los reyes con comedias, danzas, toros, fuegos artificiales y luminarias que se prolongaron hasta el día 9 del mismo mes en que abandonaron la villa rumbo al monasterio de El Escorial.

Casa de la Cadena en NavalcarneroArchivo

Navalcarnero volverá este fin de semana al corazón del Siglo de Oro para recrear las bodas de Felipe IV y Mariana de Austria, una fiesta que cumple 25 años de trayectoria y que está reconocida como de Interés Turístico Regional. Desde este viernes al próximo domingo, la Plaza de Segovia y las calles del casco histórico se convertirán en un bonito escenario del siglo XVII con «recreaciones históricas, espectáculos, música, un mercado de artesanía y actividades para todos los públicos», según ha destacado el Ayuntamiento en un comunicado.

Plaza de Segovia en NavalcarneroWikipedia

El origen del título de Villa Real

Según relata el Consistorio, el vínculo entre la boda real y Navalcarnero quedó reconocido el 4 de junio de 1651, cuando Felipe IV concedió a la localidad el privilegio de titularse «Villa Real de Navalcarnero» como agradecimiento por la hospitalidad recibida por sus vecinos con motivo de su matrimonio. Asimismo, concedería a la casa de González Ollero (Casa de la Cadena) los privilegios, exenciones, gracias e inmunidades que gozaban sus propias casas y palacios reales. La concesión quedó recogida en una Cédula Real en la que el monarca ordenaba que Navalcarnero pudiera «llamarse e intitularse» de manera perpetua como Villa Real.

Mariana de Austria se casó con su tío Felipe IV

Período de contrastes

Este enlace se inserta en uno de los acontecimientos más significativos del Barroco español. Lejos de ser un mero acto protocolario, el matrimonio regio se interpreta como un dispositivo en el que la diplomacia, el espectáculo y la fiesta cortesana confluyeran para legitimar el poder de la monarquía de los Austrias en un momento de crisis. El barroco español fue un período de gran esplendor cultural y artístico desarrollado durante el Siglo de Oro, marcado por el contraste entre la crisis política y económica del imperio y la cima de su creación literaria y plástica. La crisis de la monarquía de los Austrias en el siglo XVII estuvo marcada por el declive político, la ruina económica y las revueltas internas, en contraste paradójico con el esplendor del Siglo de Oro.

El Siglo de Oro en España es período de gran auge artístico y literario

Causalidad más que casualidad

Elegir Navalcarnero como lugar de celebración de la boda real no se debió a ningún capricho. Según una vieja costumbre, el lugar donde se celebraba una misa de velaciones real quedaba exento de impuestos durante un año. Se eligió entonces este municipio porque era uno de los pueblos más cercanos a Madrid y porque su escaso número de habitantes resultaría más barato para la hacienda real.

Pasacalles de gigantes y cabezudos en NavalcarneroAyto. de Navalcarnero

Celebrar un evento de tal magnitud en la capital habría provocado un gasto inmenso y un auténtico descalabro para las arcas del Estado. En definitiva, se optó por el pueblo de Navalcarnero dada su cercanía a la Corte y al tener una población muy reducida, abarataba enormemente los costes logísticos y de festejo para la Corona. Además del ahorro, el rey buscaba un punto próximo al Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, donde pensaban marcharse después.

Curiosidades

El rey Felipe IV (1605-1665) tras su boda con Isabel de Borbón (1602-1644), hija de Enrique IV de Francia, en 1615, no consiguió que ninguno de sus hijos pudiera llegar a reinar, llegando solo 2 a la edad adulta (Baltasar Carlos y María Teresa). Isabel muere en 1644 y tres años después, en 1647, se compromete con Mariana de Austria (1634-1696), hija del emperador Fernando III de Habsburgo. El 7 de octubre de 1649 se casa en Navalcarnero. La pareja tuvo cinco hijos, entre ellos el futuro rey Carlos II.