El alcalde de Coslada, Ángel Viveros
Crisis Ceuta
El alcalde socialista de Coslada: «La solidaridad con Ceuta no se demuestra convocando manifestaciones»
El Ayuntamiento del municipio madrileño de Coslada, liderado por el socialista Ángel Viveros, ha publicado un comunicado criticando las manifestaciones convocadas esta tarde frente a todos los ayuntamientos de España para apoyar a Ceuta tras la invasión de alrededor de 80.000 personas que sufrió el pasado 30 de julio.
«La solidaridad se demuestra trabajando y colaborando, no convocando manifestaciones sin consensuar al mismo tiempo que se ponen obstáculos para cumplir la ley o se reclaman medidas que no son legales», reza el escrito distribuido por el Consistorio, al tiempo que critica una supuesta «utilización partidista del dolor de la ciudadanía».
Aunque el Ayuntamiento insiste en que su solidaridad con Ceuta es «inequívoca», matiza que «también lo es nuestra defensa de los derechos de la personas migrantes, refugiadas, solicitantes de protección internacional y, especialmente, de los niños y niñas sin protección familiar».
Lejos de culpar a Marruecos de los sucedido, Coslada señala el «fracaso de la política de la externalización de fronteras desarrollada durante años por la Unión Europea» como uno de los factores que han precipitado la situación que atraviesa Ceuta. «Se lleva tiempo advirtiendo de que Europa no puede delegar el control de sus fronteras exteriores a terceros países con intereses propios y sin garantías suficiente de respeto a los derechos humanos».
En este punto, esgrime que «la protección de los menores migrantes no puede depender de la voluntad política de cada comunidad autónoma». Así, sentencia que «Ceuta, como tampoco Canarias o Melilla, puede afrontar en solitario una responsabilidad que corresponde al conjunto del Estado».
Como era de esperar, el Consistorio socialista defiende la gestión de Pedro Sánchez al afirmar que «se ha desplegado una respuesta integral reforzando la seguridad, ampliando recursos sanitarios y humanitarios, creando nuevas infraestructuras de atención y coordinando la gestión migratoria con aquellas autoridades internacionales competentes».
Y, de nuevo, subraya que «la solidaridad real se expresa con hechos, con recursos, con coordinación y con responsabilidad». «La crispación no ayuda a Ceuta. La utilización partidista del dolor de la ciudadanía no aporta soluciones. La violencia nunca puede ser parte de la solución ni puede servir para alimentar la confrontación y deteriorar la convivencia», añade.
«Ceuta necesita serenidad, cooperación y compromiso. Necesita que la política esté a la altura de su ciudadanía. Estar con Ceuta significa cumplir la ley, proteger la convivencia y trabajar juntos para recuperar la normalidad garantizando al mismo tiempo los derechos humanos. Significa poner las instituciones al servicios de la gente y no de la confrontación», concluye el comunicado.