Segundo Anillo de Distribución de agua potable, conocido como la 'M-50 del agua'Canal de Isabel II

Debate del Estado de la Región

Madrid impulsa las obras de la 'M-50 del agua', una macrotubería de 104 km para distribuir agua a la capital

Estas obras están incluidas dentro del Plan Estratégico del Canal de Isabel II hasta 2030, dotado con 2.000 millones de euros

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, anunció este jueves durante el Debate del Estado de la Región, que en 2027 terminará la primera fase del Segundo Anillo de Distribución de agua potable, más conocido como la 'M-50 del agua', que llevará el suministro a un millón de habitantes desde los depósitos de Colmenar Viejo y Valmayor a la corona metropolitana de la capital.

Se trata de una macrotubería que va a sumar 104 kilómetros de longitud, de los cuales 80 ya están construidos y, en su mayor parte, conectados y en servicio. En concreto, esta macroinfraestructura funcionará como una red de circunvalación que permitirá trasladar agua entre municipios y ofrecerá mayor flexibilidad ante posibles averías o episodios de sequia, al reforzar la conexión entre los principales municipios del sur y oeste de la región.

Actualmente, según informa el Ejecutivo autonómico, el grueso de los trabajos se concentra en la localidad de Boadilla del Monte, donde se está instalando una tubería de 2,2 kilómetros de longitud y 1,6 metros de diámetro que permitirá completar el quinto tramo de los 9 que componen el anillo.

Estas obras están incluidas dentro del Plan Estratégico del Canal de Isabel II hasta 2030, dotado con 2.000 millones de euros para seguir modernizando infraestructuras. La empresa pública prevé destinar alrededor de 50 millones de euros en la construcción de esta 'M-50 del agua'.

En paralelo, el Canal de Isabel II va a destinar otros 160,4 millones de euros a la primera renovación integral de la Estación de Tratamiento de Agua Potable de Colmenar Viejo, la mayor plata potabilizadora de España.

Las obras tendrán un plazo de ejecución de 52 meses y contarán con financiación del Banco Europeo de Inversiones. Su principal objetivo, apuntan desde el Gobierno regional, es modernizar las actuales instalaciones mediante la incorporación de tecnologías avanzadas de tratamiento que permitirán reforzar las garantías de producción de agua potable y de respuesta a las nuevas exigencias normativas en materia de calidad del agua destinada al consumo humano.