La consejera de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, María Mercedes ZarzalejoEuropa Press

Consejera de Educación, Ciencia y Universidades de Madrid

Zarzalejo: «Hay que derogar todas las leyes educativas sanchistas, son totalmente ideológicas»

La consejera de Educación, Ciencia y Universidades afirma que en Madrid defienden «el mérito, la capacidad y la excelencia» en las aulas

La consejera de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, Mercedes Zarzalejo, analiza con El Debate los malos resultados que ha cosechado España en el informe PISA y cómo la Comunidad de Madrid ha logrado resistir y se ha coronado como líder del ranking español con 495 puntos en Ciencias, 469 en Lectura y 477 en Matemáticas.

–¿Por qué cree que España ha sacado el peor resultado de su historia en el informe PISA?

–Yo creo que esta es la primera muestra que aquella reforme de la Ley Orgánica de Educación, la famosa LOMLOE del año 2020. Una reforma que se hizo en plena pandemia, sin luz, sin taquígrafos, sin consenso y sin diálogo. Esa debacle la vemos ahora con este informe que viene a trasladarnos esos efectos. Es una reforma que no tiene ningún sentido, con esos suspensos ilimitados, que da lo mismo que los alumnos tengan tres, cuatro suspensos para pasar de curso, con esa ideología que se quiere implantar en las aulas, en vez de implantar conocimiento, que lo que se debe implantar. Toda esa reforma ideológica del sistema educativo español es lo que ha traído esta debacle.

–Por el contrario, Madrid ha conseguido situarse cómo líder del ranking español.

–Efectivamente, la educación madrileña lidera por primera vez los rankings de Matemáticas y Ciencia, situándonos 20 puntos por encima de la media nacional, en el caso de Matemáticas, y 18 puntos por encima de la media en Ciencia. Además, estamos a tan sólo dos puntos de la primera posición en la competencia de Lectura que ocupa Asturias. Lo importante es que Madrid ha sacado una puntuación mucho mayor que países como Finlandia, Suecia o Estados Unidos. Con todo, también hemos bajado, porque la debacle de la LOMLOE es para todos, pero podemos decir que la traducción es que Madrid ha resistido mejor ese varapalo que nos ha pegado PISA.

–¿Cómo lo ha conseguido?

–Hemos resistido mejor porque fuimos visionarios de esos efectos que podía producir el sistema competencial de la LOMLOE y hemos aplicado medidas antes que nadie en las aulas. Medidas como la prohibición de los teléfonos, la limitación individual de los dispositivos digitales, planes de refuerzo de matemáticas y de lectura. La aplicación de todas esas medidas es lo que nos ha hecho resistir mejor y liderar esa posición, que no aumentar en puntuación.

–¿Cómo pretende ahora Madrid consolidarse como líder en el ranking y mejorar en puntuación?

–Vamos a seguir trabajando en reforzar todas esas materias básicas, de ahí nuestra nueva línea de Aprende Leyendo -un seguimiento individualizado de comprensión lectora de los niños desde segundo de Infantil hasta tercero de Primaria- y damos continuidad a nuestro plan de refuerzo de Matemáticas que ya ha beneficiado a más de 500.000 alumnos para que Madrid, a pesar de la LOMPLOE, siga obteniendo buenos resultados. Queremos superar ese umbral de los 500 puntos que conseguimos en ediciones pasadas.

–¿Cree que el Gobierno de Sánchez busca, a propósito, empeorar la calidad de la educación para conseguir ciudadanos menos capacitados y así hacerles más manipulables?

–Sánchez y todo su Gobierno pretenden destruir España y, dentro de España, por supuesto, también su sistema educativo. El único afán que tiene, y lo ha demostrado a lo largo de estos ocho años y con la LOMLOE, es meter la ideología en las aulas. Por ejemplo, con asignaturas como matemáticas con perspectiva de género. No tiene ningún sentido igualar a los niños a la baja. En Madrid contrarrestamos todo eso, porque creemos en el mérito, en la capacidad y en la excelencia, y lo que queremos es incentivar a nuestros niños para que cada vez sean mejores y sepan más. Cuando uno estudia más, sabe más. El Gobierno y todas sus ministras de Educación quieren a una población cada vez más ignorante, pegada a la pantalla, a una red social o a una playlist.

–¿Cómo se puede revertir esa tendencia en la educación española? ¿Qué haría usted si fuera ministra de Educación?

–No pienso en ser ministra, estoy totalmente comprometida con este Gobierno y en lo que pienso es en acabar esta legislatura en la consejería de Educación. Dicho esto, desde luego, hay que derogar todas las leyes educativas sanchistas. Primero, porque no son buenas, no están dando resultados y son totalmente ideológicas. Hay que volver al sistema de los dictados, del cuaderno, de la lectura, de los bolígrafos. Hay que incentivar a los niños para que sepan que los exámenes no son nada malo, no son nada desigualitario, simplemente es una prueba de conocimiento para que los alumnos sepan si están preparados. Y si no lo están, si no han estudiado lo suficiente, hay que ayudarles para que alcancen ese conocimiento y superen los exámenes. Y los que los superan hay que reforzarles con programas como el de altas capacidades que tenemos en Madrid.

Es decir, tener una atención educativa individualizada de cada niño con sus circunstancias y darle a cada cual lo que necesita, pero siempre con esa idea de crecer, de esforzarse, de fomentarles que la sabiduría y el conocimiento no se adquiere con ninguna ideología, sino que se adquiere con el esfuerzo y con la constancia en el estudio.