Futura residencia de mayores de Las Rosas, en el distrito de San Blas-CanillejasComunidad de Madrid

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Alcaldes del PSOE privan a sus municipios de albergar alguna de las nuevas residencias impulsadas por Ayuso

El pasado mes de abril, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, presentó oficialmente el Plan 40-40 para construir 40 residencias de mayores y 40 centros de día por toda la región bajo la fórmula de la colaboración público-privada. Una iniciativa en la que la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales venía ya trabajando tiempo y que cada vez está más cerca de convertirse en una realidad.

Y es que el Ejecutivo ha iniciado la licitación de los proyectos de las siete primeras residencias de este plan. En concreto, según anunció ayer la consejera Ana Dávila en un encuentro con periodistas, la adjudicación definitiva de la residencia Las Rosas, en el distrito de San Blas-Canillejas, está prevista para el mes de octubre, mientras que el proyecto de la que se ubicará en El Cañaveral, en Vicálvaro, se encuentra ya en fase de licitación.

A ambas se sumarán el próximo viernes las de Puente de Vallecas, Moncloa-Aravaca, Barajas, Carabanchel y Fuencarral-El Pardo, con la publicación de los correspondientes concursos. Según han apuntado fuentes del Ejecutivo, el plazo para la puesta en marcha de las residencias una vez se adjudica el proyecto es de dos años, por lo que las primeras podrían comenzar a prestar servicio en 2028.

Además, antes de que termine este año, la consejería se ha propuesto tramitar otras 13, cinco en Madrid capital y otras ocho en los municipios de Móstoles, Leganés, Alcobendas, Rivas Vaciamadrid, Aranjuez, Valdemoro, Moralzarzal y Alcorcón.

Cabe recordar que para llevar a cabo este plan es necesario que los ayuntamientos cedan a la Comunidad de Madrid terrenos municipales para la construcción de las residencias. Sin embargo, en el caso de Alcorcón y Rivas, donde gobiernan el PSOE e Izquierda Unida, respectivamente, las residencias se van a levantar en terrenos que ya eran propiedad de la Comunidad.

Esto se debe a que los alcaldes de los grandes municipios del sur de la región en los que gobierna la izquierda se han negado a ceder suelo municipal y, por tanto, a participar en esta iniciativa para que sus vecinos pudieran contar con una nueva residencia de mayores.

Modelo de vivienda para personas con dependencia leveComunidad de Madrid

Entre ellos, según han deslizado fuentes de la consejería, destacan Getafe, Fuenlabrada, Parla y Alcorcón –aunque esta última sí tendrá residencia, gracias a que el Gobierno autonómico contaba con una parcela en este municipio–. Con todo, según reconocen estas mismas fuentes, sí que hubo algún pequeño ayuntamiento socialista que se interesó por el plan, pero su lejanía con respecto a la ciudad hizo que el Ejecutivo desistiera de construir ahí. La experiencia, explican, les dice que en residencias muy alejadas de grandes núcleos de población suelen quedar muchas plazas vacías.

Las 20 residencias y centros de día restantes, aseguró ayer la consejera, se publicarán a lo largo de 2027. En total, los 40 complejos sumarán 6.000 plazas residenciales y 2.000 de atención diurna, de las cuales al menos un 40 %, esto es, unas 3.200, serán públicas, mientras que el resto serán privadas con acceso a través de la prestación económica comúnmente conocida como 'cheque servicio'.

Todas estas nuevas residencias se van a caracterizar por tener un tamaño reducido, con no más de 150 plazas, y donde la mitad de las habitaciones serán individuales y el resto de un máximo de dos personas. Además, se van a organizar en unidades de convivencia reducidas que reproducirán el funcionamiento, ambiente y calidez de un hogar, para facilitar al máximo una atención personalizada, cuidando especialmente la decoración, el confort y la luz.

Por otra parte, las residencias que se van a levantar en Villa de Vallecas y Moratalaz van a incorporar una nueva modalidad de alojamiento, con 50 viviendas con apoyos en cada una destinadas a mayores con dependencia leve o moderada o en situación de vulnerabilidad.

Estos apartamentos contarán con cocina, sala de estar, dormitorio y baño adaptado, además de wifi, sistemas domóticos, dispositivos de seguridad para prevenir caídas y alertas ante humo o fuego, así como servicios de teleasistencia avanzada.

Como novedad, también cabe destacar que en la residencia de Usera y Villaverde se van a integrar escuelas infantiles dentro de las propias instalaciones para «fomentar la convivencia y los intercambios intergeneracionales entre niños y mayores».