Grabado de Luis Candelas
Madrid
La historia del bandolero más famoso de Madrid: Luis Candelas, el ladrón que robaba como un caballero
Candelas siempre actuaba bajo la idea de que la riqueza estaba mal repartida. Sin embargo, nunca llegó a matar a nadie mientras cometía sus crímenes, ni hacía uso de la violencia
Un 9 de febrero de 1804, Madrid vivió el nacimiento de una de las figuras más ilustres dentro de su catálogo de criminales: Luis Candelas. Procedente de una familia sin demasiados agobios económicos, este hombre se terminó convirtiendo en uno de los bandoleros más famosos de la historia de la ciudad.
En una época en la que la delincuencia era común por todo el territorio, Candelas creció interesado en el aprendizaje y, sobre todo, en la lectura. Sin embargo, pronto dio señales de que su vida se iba a torcer, ya que a corta edad fue expulsado de la escuela cuando un clérigo le dio una bofetada, y él le contestó devolviéndole otras dos.
Famoso por sus robos
Pese a no perder nunca su afán por vestir bien y comportarse con buenos modales, ya a los 15 años cometió su primer robo, y pronto completó su primer paso por la prisión. Años más tarde, volvió a ser encarcelado por robar dos caballos y una mula.
Poco a poco su nombre se dio a conocer entre la ciudadanía, y perpetraba robos aprovechándose de una herramienta concreta: la ganzúa. Con esta, lograba entrar a las casas ajenas y cometer sus asaltos, todos ellos meticulosamente preparados.
Candelas siempre actuaba bajo la idea de que la riqueza estaba mal repartida. Sin embargo, nunca llegó a matar a nadie mientras cometía sus crímenes, ni hacía uso de la violencia. En cambio, se aprovechaba de su astucia e incluso llegaba a disfrazarse para llevar a cabo los asaltos.
Marcado por las mujeres y un duro final
El bandolero también destacó por ser un 'Don Juan' durante su joven adultez. Dentro de todos sus amores, hubo tres mujeres que destacaron por encima de las demás: Manuela Sánchez, Lola «la naranjera» y Clara, aunque esta última terminó marcando su destino.
Y es que el último golpe de Candelas acabó en fracaso cuando intentaba robar en casa de doña Vicenta Mormín modista de la reina regente, María Cristina de Borbón-Dos Sicilias. Tras ser descubierto, el asaltante trató de huir a Inglaterra con Clara, que ya era su esposa, pero al llegar a Gijón ella dio marcha atrás y tuvieron que volver a Madrid.
Durante su regreso, el bandolero fue detenido el 18 de julio de 1837 en el puesto de aduanas del puente Mediana, situado en el camino real de Valladolid a Toledo. Candelas fue trasladado a Madrid, donde fue acusado de cometer más de 40 robos. Finalmente, terminó siendo condenado a morir por garrote vil, y falleció el 6 de noviembre de 1837, con tan solo 33 años de edad.