La ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica GarcíaEuropa Press

Más Madrid

Mónica García, la eterna rival de Ayuso que se postula como candidata de la ultraizquierda a las elecciones

A la ultraizquierda le ha pillado el adelanto electoral anunciado por Pedro Sánchez inmersa en su enésima refundación. Sumar, Izquierda Unida, Comuns y Más Madrid concurrirán juntos a los próximos comicios bajo una nueva alianza que han bautizado como Frente Amplio y que, de momento, no tiene candidato.

En un principio, la idea es que sea anunciado el próximo 17 de octubre, para lo que todavía quedan más de diez días. Mientras tanto, las quinielas están servidas y la ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, ya se ha postulado como posible cabeza de lista.

«Estoy dispuesta a lo que sea necesario para frenar a la ultraderecha, para frenar a los especuladores. Estoy dispuesta a lo que sea, pero no depende de mí, depende de un consenso, depende de un espacio que hemos creado con mucho mimo, con mucho trabajo y con mucho cuidado y con mucho respeto, sobre todo», lanzaba ayer.

Así, García parece dispuesta a renunciar a su plan inicial, que era enfrentarse por tercera vez a Isabel Díaz Ayuso en las elecciones autonómicas del próximo mes de mayo, para coger el testigo de Yolanda Díaz. Apenas tres meses después de que el 80 % de los militantes de Más Madrid la eligieran como candidata a las próximas elecciones autonómicas, la ministra parece haber olvidado ese compromiso que adquirió con los suyos y quiere presentarse a presidenta del Gobierno de España.

Pero, a pesar de sus aspiraciones nacionales, la líder de Más Madrid no ha dejado nunca de confrontar, ni siquiera desde el Consejo de Ministros, con Ayuso, que la venció en las urnas en 2021 y en 2023.

Mónica García aterrizó en la política autonómica de la mano de Podemos en 2015, tras haber iniciado su andadura política cuando ejercía como anestesista en el Hospital 12 de Octubre de Madrid de la mano de las mareas blancas, como se conoce a las movilizaciones de sanitarios contra la gestión del entonces consejero del ramo, Javier Fernández-Lasquetty.

En 2019 dio el salto a Más Madrid con el ahora defenestrado Íñigo Errejón y comenzó a hacerse conocida en la Asamblea de Madrid durante la pandemia. En ese tiempo, su nombre comenzó a sonar tras simular que pegaba un tiro a Lasquetty durante una sesión plenaria. Pero esa no es la única controversia que le ha acompañado durante sus largos años en la política madrileña.

Mónica García cobró de manera irregular de la Asamblea de Madrid 13.000 euros mientras se encontraba de baja médica. Un asunto que trató de aplacar asegurando que fue un error y devolviendo el dinero. También llegó a pedir en 2023 la dimisión del entonces vicepresidente madrileño, Enrique Ossorio, por cobrar el bono social térmico que resultó que ella también había cobrado.

Su época al frente del Ministerio de Sanidad, en el que recaló en 2023 tras volver a perder por segunda vez frente a Ayuso en Madrid, tampoco ha estado exenta de polémicas. Y es que la ministra ha puesto en pie de guerra a los médicos y facultativos del Sistema Nacional de Salud (SNS) por el Estatuto Marco, al que no ha incorporado las principales reivindicaciones planteadas por el colectivo. Por ello, la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) ha anunciado la convocatoria de una huelga indefinida de médicos y facultativos a partir del próximo 28 de octubre.

A esto se unen la quejas de los facultativos de Ceuta, Sanidad que, junto con la de Melilla, depende directamente del Ministerio de García. Estos médicos han llegado a advertir de una situación «insostenible y peligrosa» en la sanidad ceutí tras la invasión del pasado mes de julio. De hecho, la ministra fue abucheada por profesionales sanitarios de Ceuta en su visita a la ciudad el pasado mes de agosto.

Además, en estos tres años como ministra de Sanidad, una de sus grandes preocupaciones ha sido que las españolas aborten más de lo que lo hacen y lo hagan en la sanidad pública. En este sentido, la semana pasada el Gobierno madrileño le acusaba de haber gastado diez veces más en campañas para fomentar el aborto que en ayudas a embarazadas.

Y con esta carta de presentación, Mónica García aspira a ser la candidata de Frente Amplio en las elecciones del próximo 29 de noviembre, apenas cinco meses después de proclamar a grito pelado en un mitin que quería ser la próxima presidenta de la Comunidad de Madrid.