La portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot
Asamblea de Madrid
La amenaza belicista de la izquierda enciende la campaña en Madrid mientras Vox tiende la mano a Ayuso
«En las calles de Madrid no va a haber paz», lanzó este jueves la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, lo que el PP ha interpretado como una «amenaza física»
Se sabía que se avecinaba un Pleno bronco. Con la muerte de Maricarmen apenas unas horas antes y la candente convocatoria electoral, el hemiciclo de la Asamblea de Madrid se preparaba este jueves por la mañana para una sesión de alto voltaje. Sin embargo, la extrema izquierda superó todas las expectativas y «traspasó todos los límites» al lanzar una amenaza expresa contra la paz en las calles de la capital que ha servido como mecha para encender la campaña Madrid.
«El día que desahuciaron a Maricarmen algo empezó a romperse, hoy se ha roto del todo. Hoy en España no hay consuelo para la gente buena y en las calles de Madrid no va a haber paz», pronunció la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, ante la perplejidad de la bancada de enfrente.
La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, no podía creer lo que acababa de escuchar. «¿Nos está amenazando físicamente?», interrogó, antes de que el portavoz de su grupo parlamentario, Carlos Díaz-Pache, animara a Bergerot a explicar qué quería decir exactamente con sus palabras.
«Esa paz en las calles que nos va a negar, ¿qué significa?¡Hágalo explícito! ¡Dígalo, amenácenos, tenga el valor de hacerlo! ¡Tenga el valor de hacerlo!», le espetó, a lo que ella, según los populares, asintió desde su escaño. Sin embargo, Bergerot decidió guardar silencio después e incluso renunció a ofrecer la habitual rueda de prensa que da cada jueves en los pasillos de la Cámara de Vallecas al término de la sesión de control al Gobierno.
Para el Partido Popular de Madrid la advertencia de Bergerot muestra que «la ultraizquierda en Madrid está absolutamente totalmente fuera de sí» y «no quieren que el 29N podamos votar en paz». Tanto es así que ayer a última hora de la tarde el secretario general de la formación, Alfonso Serrano, anunció que había denunciado a Bergerot ante la Policía Nacional por amenazas y pidió protección al delegado del gobierno, Francisco Martín.
Una denuncia con la que el partido quiere que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado valoren si esas declaraciones tienen relevancia penal o pueden constituir alguna infracción.
«Creen que van a tomar las calles y que los madrileños van a dejar que les impongan la ley del miedo, del silencio y que no vamos a responder con la defensa del derecho, de las leyes, de las instituciones, de la seguridad de la gente. Han traspasado un umbral intolerable», trasladó ayer en una entrevista televisiva Díaz-Pache.
Asimismo, en este contexto, los populares madrileños han lanzado una campaña en redes sociales en la que acusan a la izquierda de querer «quedarse a palos» mientras ellos abogan por echarles con «votos». «Ellos violencia. Nosotros votos», resumen.
En paralelo a esta escalada dialéctica -de momento- protagonizada por la extrema izquierda madrileña, Vox tendió durante ese bronco Pleno la mano a Ayuso para que ambas formaciones dejen a un lado sus diferencias de cara a la campaña electoral del 29N.
Lo hizo la portavoz de la formación en el Parlamento autonómico, Isabel Pérez Moñino, quien instó a Ayuso a «no volver a cometer el mismo error que su partido cometió en 2023» y a no «perder esfuerzos atacando y demonizando a Vox», pese a «discrepar y no estar de acuerdo en todo».
«Desista en su estrategia de lanzar esa leyenda urbana de que Vox y PSOE tienen una conspiración secreta contra usted. El 29N nos jugamos demasiado como para volver a cometer las mismas equivocaciones. Les pido que esta vez sean responsables», afirmó.
Con todo, Ayuso no terminó de recoger el guante y comenzó su réplica reprochando a los de Santiago Abascal que «para no hacer pinza con el PSOE, siempre tienen que salir a ayudarles».
Se refería así al hecho de que Moñino hubiera interrogado a la presidenta sobre la vivienda, dejando a un lado «Ceuta, la corrupción de Estado o que el PSOE está usando medios para intentar atentar contra jueces a través de narcos». Es decir, agregó, «cuando ya el Gobierno está desahuciado, necesita otra pantalla, de pronto les importa la vivienda, y usted detrás y, por supuesto, mezclándolo con inmigración».