Acampada en la Puerta del SolEl Debate

Madrid

Comedor, biblioteca, periódico y fisioterapia: dentro de la 'ciudad' de la acampada izquierdista de Sol

Algunos de los manifestantes cuentan a El Debate cómo se están organizando en las más de 1.200 tiendas de campaña que abarrotan el centro de Madrid

El pasado 26 de septiembre, cientos de personas instalaron en la Puerta del Sol de Madrid una acampada «en defensa de la vivienda» que ha ido creciendo durante las dos últimas semanas. En un primer momento eran unas 30 tiendas, pero con el paso de los días, el corazón de Madrid se ha convertido en una especie de ‘pequeña ciudad’ en la que incluso los accesos reciben nombres de calles y varios de los acampantes ofrecen comida, libros, espacios de debate e incluso el ‘periódico del día’, llamado La Lona.

Algunos de los jóvenes acampados explican a El Debate cómo se están organizando, aunque uno de ellos bromea con que esta acampada es «un ejemplo de la no organización». «Al principio llegaron 30 tiendas, al día siguiente ya había 200, y a medida que iban surgiendo necesidades pues se iban atajando según los grupos que se iban formando. Al principio, como estábamos todos muy apelotonados, surgió una comisión de urbanismo, que fue la encargada de hacer las calles, pero no había alguien diciendo tú haces esto, tú haces lo otro», relata uno de ellos.

Las calles de las que habla, que realmente son los accesos a la zona interior donde se ubican las tiendas y demás mobiliario, reciben algunos nombres como «calle Maricarmen», «calle Presidencia» o «calle Los Kepchup». Desde ahí puedes encontrar distintas zonas, como por ejemplo la principal, a la que los acampantes llaman «Pulmón». En este espacio se encuentran la zona del ‘comedor’, en la que reparten desayuno, comida y cena y almacenan medicamentos, ropa y demás material.

Cartel de la «calle Maricarmen» en SolEl Debate

«Aquí ponemos la zona de comida normal, la zona de comida vegetariana y al final la zona de comida sin gluten. La ayuda médica tiene una zona aparte, que está en 'Plaza Gaza', donde tenemos medicina y atiende gente licenciada», afirma otra joven. 'Plaza Gaza' es uno de los nombres que los manifestantes han otorgado a uno de los espacios dentro de la acampada, que se suma a otros como «Plaza Huelga General».

Almacenamiento de comida y materiales en la acampada de SolEl Debate

Biblioteca, fisioterapia y periódico local

Uno de los integrantes de una organización que se encuentra en huelga indefinida desde hace meses nos aporta más datos sobre la organización de la acampada. «Esto ha sido organizado por la sociedad civil. Desde prácticamente la primera acampada que se generó, que era un poco desordenada, se empezó a organizar en urbanismo para que hubiera calles y que la gente se pudiera situar y mover por dentro. A partir de ahí pues ha surgido el centro sanitario, médicos, masajes, servicio de psicológico, de peluquería, una ferretería…», explica.

De esta manera, además del comedor, la acampada cuenta con una biblioteca, en la que hay libros, poesía y manifiestos, y con otros espacios de fisioterapia y psicología. «Tenemos también fisioterapeutas que nos hacen masajes, son maravillosos, la verdad. Y también tenemos psicólogos, que aquí son bastante importantes porque pasan muchas cosas, tenemos muchas emociones mezcladas, tanto buenas como malas. Necesitamos a alguien que nos ayude», cuenta una manifestante.

Cartel en la zona de cuidados médicos en la acampada de SolEl Debate

Por otro lado, nos encontramos con La Lona, el periódico local de ‘la ciudad de Sol’ que se reparte en la acampada a diario. «Nosotros recopilamos todos los días las noticias locales, las imprimimos y en la mañana siguiente las repartimos», nos cuenta uno de los organizadores. A este se suma otro llamado La Gaceta de Sol, que se está distribuyendo con contenidos sobre desahucios evitados o la huelga general.

«La Gaceta de Sol», 7 de octubre de 2026Cedida

Fallecimiento de Maricarmen

Este miércoles, 7 de octubre, Maricarmen, la mujer que fue desahuciada el pasado 23 de septiembre –la razón que precipitó la organización de esta acampada y por la que el Gobierno de Sánchez ha convocado elecciones generales– falleció a los 87 de edad por el «deterioro físico que ha sufrido en estos últimos días». Para los manifestantes de Sol, esta noticia ha supuesto, «aparte de la tristeza, un poco de esperanza porque el símbolo sigue, porque Maricarmen es un símbolo para nosotros», cuenta un joven.

Justo al lado de la acampada se puede apreciar desde la mañana de este jueves un memorial en honor a Maricarmen, en el que se leen mensajes como «no se puede desalojar un recuerdo», «gracias por tu lucha» o «has pasado a la historia». «Yo no conocía a Maricarmen. A mí el amor de Maricarmen no fue lo que me hizo llorar, pero había gente aquí que la conocía de verdad. Solamente de verlos llorar a me dio el sentimiento», afirma otra chica.

Memorial a Maricarmen en SolEl Debate

Tras más de diez días de acampada, en la que las tiendas de campaña ya superan el millar, el centro de la capital de España sigue abarrotado de manifestantes mientras que el TSJ de Madrid la mantiene por el momento y la Delegación del Gobierno en Madrid rechaza disolverla.