Manifestantes durante una concentración con motivo de la huelga indefinida de educación
Madrid
Temor en Madrid porque las protestas alentadas por la izquierda desemboquen en un escenario como el de Francia
El pasado 8 de octubre, la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, lanzó una amenaza desde la Asamblea de Madrid que, doce días después, ha terminado de materializarse: «No habrá paz en las calles de Madrid».
Y es que desde que lanzó esa advertencia, el clima en la capital no ha hecho más que empeorar hasta el punto de que este lunes comenzaron las primeras voces de alarma porque en Madrid puedan replicarse escenas de violencia y saqueos como las que se están sucediendo estos días en Francia.
«Quisiera saber si lo que estamos viendo en el resto de Europa va a trasladarse también a las calles de Madrid, porque se parece bastante a lo que está ocurriendo en otros muchos sitios», manifestó ayer la presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso.
Unas declaraciones que se produjeron después de que este lunes la región viviera una peliaguda jornada. El día comenzó con cortes en una de las principales carreteras, la A-3, en plena hora punta por parte de los huelguistas de la educación pública.
Poco después, este mismo colectivo realizó un escrache a un director general de la Consejería de Educación en su coche oficial, lo que, unido a una protesta cada vez más violenta con uso de bengalas, obligó a suspender un acto en el que iba a participar la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, por recomendación policial.
Además, estos mismos manifestantes también trataron de boicotear un acto en el que participaba Ayuso en el centro de Madrid, lo que obligó a desplegar un amplio dispositivo policial para controlar la situación. Tras varios avisos, los agentes tuvieron que cargar contra los manifestantes para despejar la zona y permitir la salida de las autoridades del Palacio de Santoña, en el número 28 de la calle del Príncipe, donde se había celebrado el evento.
A todo esto se suma la decadencia de la acampada instalada desde hace ya tres semanas en la Puerta del Sol. Una situación que cada vez preocupa más a las autoridades locales, que han alertado de que podrían existir problemas en el caso de que hubiera una estampida de evacuación.
«Las imágenes que llegan desde Francia son una advertencia para toda Europa y especialmente para España. Los incendios, los saqueos, los ataques a la Policía y al resto de ciudadanos que no pueden desarrollar su vida con normalidad...», alertaba ayer el portavoz del PP en la Cámara de Vallecas, Carlos Díaz-Pache.
Para los populares, lo que está viviendo Madrid estos días es un «caos patrocinado por el Gobierno de Pedro Sánchez». «La ultraizquierda nos ha amenazado con la violencia, nos ha dicho que no habrá paz en las calles y no la está habiendo. Esto está respondiendo a la voluntad de la izquierda que quiere un otoño caliente», esgrimió el portavoz.
Así, para Díaz Ayuso, el culpable último de lo que está ocurriendo en Madrid es Sánchez. «Responsabilizo a la Delegación del Gobierno y a Pedro Sánchez en concreto de toda la violencia que se está produciendo en las calles de Madrid», aseveró ayer, al tiempo que advirtió que su Gobierno no va a vivir «bajo el miedo ni bajo el chantaje».