La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en la redacción de El Debate
Entrevista a Isabel Díaz Ayuso
Ayuso: «PP y Vox tenemos que mirar más allá de encuestas y de partidos, a España sólo le queda una oportunidad»
La presidenta autonómica alerta en esta entrevista de que la campaña electoral va a estar «llena de trampas» por parte de Pedro Sánchez, pero invita al optimismo para que Feijóo «reinicie España»
En medio de una precampaña cada vez más caldeada, especialmente en Madrid, la presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso, aborda con El Debate toda la actualidad, nacional y regional, con la vista puesta en las elecciones del próximo 29 de noviembre en las que, asegura, España se juega la democracia.
— «No habrá paz en las calles de Madrid». ¿Cree que se está cumpliendo la amenaza de la izquierda? ¿Podrían replicarse en Madrid imágenes como las que estamos viendo en Francia?
— Siempre que la izquierda va a perder el poder, suceden cosas anómalas que trastocan la convivencia. Ahora nos venden la indignación y el hartazgo y que hay que ir a las calles. ¡Pero qué cara más dura, si lleváis gobernando ocho años! Si a esto se le suma los movimiento que estamos viendo por toda Europa vemos que, efectivamente, esto va a ir a más y, además, auspiciado por el propio Gobierno, que le pide a la Policía que se mueva lo justo.
— ¿Qué le parece que el delegado del Gobierno haya anunciado que va a investigar las cargas policiales que se produjeron el pasado lunes en un escrache contra usted?
— Es él quien está permitiendo que se nos acose, que haya escraches y que se impida el funcionamiento normal de las instituciones. Y cuando las situaciones llegan al límite, hace lo justo para culpar a los policías en lugar de defenderlos. Es una cosa increíble.
— El lunes vivimos en Madrid una jornada muy agitada. Los profesores en huelgan cortaron la A-3, su consejera de Educación tuvo que cancelar un acto, a usted le hicieron un escrache... La huelga educativa se está volviendo cada vez más agresiva, pero su Gobierno rechaza reunirse con los maestros y no van a atender a ninguna de sus reivindicaciones. ¿Por qué?
— Porque ya las habíamos implementado. Mi Gobierno ya había llegado a un acuerdo con todos los que ahora se están manifestando. Esto es una huelga política y no vamos a ceder ni permitir que sea este gente la que dirija la educación de los niños en Madrid. Tú puedes protestar, tienes derecho, por supuesto, a manifestarte, pero no a secuestrar el derecho de los alumnos a seguir sus clases con normalidad. Y tampoco hay derecho a que algunos profesores y directores de colegios estén utilizando la educación para hacer ideología y ataques sistemáticos contra nosotros. Es intolerable, pero, insisto, todas las reivindicaciones que piden o son inasumibles y se las han inventado a última hora, o ya se habían acordado.
— ¿Y qué hacemos con los niños, las víctimas colaterales de todo esto, y los padres que están sufriendo esta situación?
— Apelar al sentido común, porque al final los niños son rehenes, igual que los madrileños que iban a trabajar y se encontraron la A-3 cortada. Madrid está ahora mismo viviendo sus mejores años y necesitan que eso pare, hacer invivible Madrid y, ya de paso, que la gente que molesta, se vaya. ¿Quién molesta? la gente que tiene patrimonio, empresas y proyectos. Es un proyecto perfectamente medido que, si sigue Pedro Sánchez, nos lleva al desastre. De hecho, hay millones de euros en inversiones paralizados ahora mismo a la espera de si hay un cambio de Gobierno.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en la redacción de El Debate
— Llevamos más de tres semanas con la acampada instalada en la Puerta del Sol, mientras el delegado se niega a desalojarla, tal y como le han pedido reiteradamente. ¿Por qué cree que no quieren disolverla y hasta cuándo cree que se va a quedar?
— Van a quedarse todo el tiempo que puedan mientras hagan daño. Ya han desguazado la campaña de noviembre, la de Navidad, que para esa zona es fundamental. La pregunta es, efectivamente, por qué el Gobierno lo promueve. Lo hace porque necesita tensión en la calle, polarizar con nosotros, buscan un campaña muy medida para intentar que el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, el que va a volver a ganarle las elecciones, quede en el fondo eclipsado. Yo no me presento a estas elecciones, no son mis elecciones, ¿por qué estoy siempre en medio? Porque La Moncloa sabe que tiene que hacer esto, porque es totalitaria, antidemocrática y no admite que haya un líder de la oposición que le va a sustituir.
Sánchez quiere eclipsar a Feijóo, yo no me presento a las elecciones, ¿por qué estoy siempre en medio?
— Ya estaban barajando sitios para mover su despacho por las obras en la Real Casa de Correos, pero la situación de la acampada ha precipitado el asunto porque denuncian que no se están pudiendo celebrar actos institucionales.
— Ahora mismo han privado a los madrileños de su derecho a ser representados. Nosotros somos un Gobierno de mayoría absoluta porque así lo decidió el pueblo de Madrid, y no podemos trabajar en libertad ni garantizar la seguridad de todos los eventos programados en la Real Casa de Correos. Eso es lo que nos ha llevado a buscar más localizaciones. Yo no voy dejar la Puerta del Sol, pero trabajo en muchos sitios. Con un ordenador y un móvil, trabajo en mil sitios, siempre estoy dando vueltas por toda la Comunidad. Así que, dependiendo del día y de la situación, estaré en un sitio o en otro.
— ¿Qué le parecieron las declaraciones del ministro de Transportes Óscar Puente cuestionando el cierre de Metro por las condiciones de salubridad derivadas de la acampada y llamándola «miserable y malvada»?
— Es una decisión que tomaron los técnicos sanitarios. Puente es un señor que en verano también me llamó terrorista y fascista. ¿Qué voy a decir? ¿Quién es ese? Si no tememos Ministro de Transportes.
— Sánchez está haciendo todas las maniobras posibles para intentar que voten los nacionalizados a través de la ley de nietos, pese a la paralización del Supremo, ¿por qué cree que hay tanto interés en que estas personas puedan votar en estas elecciones?
— Sánchez da todas las batallas que le son beneficiosas, aunque sea a costa de polarizar y hacer daño. Con la pretendida ley de nietos, que por cierto, gracias a Isabel Durán y a El Debate, junto con otros medios, se ha sabido lo que se pretendía, lo que Sánchez quiere es que si puede conseguir que siendo de izquierdas votes, bien. Y si no lo consigue es que los jueces son malos, la derecha es mala. Él siempre gana con esto, y con el resto de debates que abre, pensiones, vivienda, o lo que sea. Quiere polarizar y enfrentar. Por mucho que nos peleemos, obtiene un beneficio, que es quedarse con supuestos colectivos que piensa que le van a votar.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en la redacción de El Debate
— La Asamblea aprobó la semana pasada una comisión para analizar los efectos de la ley de nietos en Madrid, ¿qué esperan encontrar en esta comisión y qué medidas tomarán si encuentran pruebas de que ha habido un posible fraude?
— Cualquier indicio de fraude será llevado ante los tribunales urgentemente. Queremos saber exactamente cómo va a alterar el censo, porque están mezclando las regularizaciones con la ley de nietos. Con las regularizaciones crece el número de escaños a repartir en todos los parlamentos y eso es lo que pretende hacer ahora Sánchez: sabiendo cómo crecen los electores y asignándolos a dedo, porque tú no sabes lo que hay dentro de la papeleta, pero sí sabes, según qué países, por memoria de voto, a qué circunscripción puedes designar una papeleta, en aquellos lugares donde te falta poco para conseguir un escaño. Lo que necesita es conseguir el Congreso de manera quirúrgica, igual que necesita el Senado para controlar el Constitucional.
— Todas las encuestas, menos el CIS, dan una amplia mayoría a PP y Vox en las próximas elecciones. ¿Es usted optimista? ¿Teme lo que pueda pasar hasta el 29 de noviembre?
— Soy optimista porque España necesita un cambio y porque mucha gente se está dando una última oportunidad antes de cruzarse de brazos o irse. Creo que el pueblo va a hablar en las urnas y esto es incontestable. En circunstancias más difíciles se votó en Argentina o en Venezuela y el pueblo demostró que quería el cambio. Pero también estamos ante un Gobierno totalitario, que no respeta la separación de poderes, ni el Estado de Derecho, ni las reglas democráticas... va a ser una campaña llena de trampas. Hay que trabajar hasta el último momento, pero también hacerlo con confianza y alegría. Feijóo está haciendo una campaña excepcional, trabajando cada día, llevando el sentido común y el cambio a los españoles. Tengo mucha esperanza.
— ¿Cómo ve al PSOE y Sánchez en esta campaña? ¿Cree que es creíble esa sensación de remontada que están intentando transmitir? ¿Qué le parecieron el beso y la declaración de amor a Begoña Gómez en Fuenlabrada?
— Es circo para los cuatro que quieren creer a estas alturas. Son gestos para provocar, para que hablemos de ellos, para que nos despistemos. Esto es como en una guerra, la propaganda, que ha sido siempre la base de las guerras. Intentan que a los suyos nada les desanime, pero es vergonzoso ver cómo han convocado unas elecciones por la vivienda y resulta que la portavoz del PSOE es la primera que vive rodeada de fondos buitres. Esta campaña se les va a hacer muy larga porque ya no tienen nada que contar.
— PP y Vox han firmado un pacto tácito de no agresión de cara a estos comicios, una tregua que también se ha trasladado a la Asamblea. ¿Cree que la única manera de desbancar a Sánchez es que PP y Vox se entiendan?
— Yo he aspirado siempre a tener un gobierno en libertad, porque pienso que va mejor y que las coaliciones no siempre son afortunadas. Pero ahora mismo hay mucha gente desencantada y tenemos que saber mirar más allá de encuestas y de partidos. Tenemos que saber que a la democracia en España le quedan horas contadas y que si no hay una base democrática desde la que renacer, no va a quedar nada. Y eso sólo se puede hacer con los votos de todas las personas que no quieren ver la utilización bochornosa de las instituciones al servicio de La Moncloa.
O cambiamos esto y luego que cada uno haga sus proyectos de partido o nos vamos a arrepentir eternamente
Si esto sigue por este camino, a parte de meternos en una república federal plurinacional en la que habría países catalanes, País Vasco y Navarra irían por otro lado y nos quedaríamos sin Ceuta y Melilla, no va a quedar una institución en pie que no haya sido directamente corrompida por el poder. Y eso sólo trae decadencia y miseria. Así que, o cambiamos esto y luego que cada uno haga sus proyectos de partido o nos vamos a arrepentir eternamente. A España sólo le queda una oportunidad.
— ¿Qué cree que es lo primero que debería hacer Feijóo si llega a la presidencia del Gobierno de España?
— Él ahora mismo en campaña está contando cómo quiere reiniciar nuestro país. Hará reformas de calado para que nuestras instituciones nunca vuelvan a estar manoseadas en manos de nadie. Va a hacer bajadas masivas de impuestos, ayudar a las clases medias. Va a multiplicar la oferta en vivienda. Siempre me pregunto cómo estaría Madrid si no fuera por esta gente. Es el momento de que la capota gris que nos ha caído a todos desparezca. España, que es la mejor nación para vivir y para estar, va a florecer.
— Esta convocatoria de elecciones anticipadas a opacado todo lo demás, pero usted también va a tener que enfrentarse a las urnas dentro de pocos meses. ¿Cómo afronta esa cita? ¿Cree que podrá mantener la mayoría absoluta?
— No pienso en eso ahora. Tenemos un Congreso (del PP de Madrid) en enero, que lo tenemos ya muy perfilado, en el que contaremos nuestro proyecto para Madrid, sobré qué líneas y principios va a ir. Tenemos un Madrid ilusionante que queremos que siga proyectándose hacia el futuro en equilibrio, pensando en todos los que están por venir, todos los que están viniendo y en todas las edades. Nunca miro encuestas, desde que llegué, porque, si no, no hubiera conseguido pasar de 22 escaños a 30, de 30 a 65 y de 65 a 70. Yo intento proyectar un equipo, un proyecto, unas ideas que hagan que las personas cada vez se sientan más representadas.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en la redacción de El Debate
— ¿Cuáles serían sus prioridades si logra gobernar cuatro años más la Comunidad de Madrid?
— Seguir con unas políticas fiscales conocidas, fomentando la inversión, la prosperidad, los grandes proyectos... Pensamos en un Madrid donde vamos a vivir más años, vamos a ser más tiempo mayores, donde hay una crisis de familia tremenda. Por eso vamos a apostar siempre por la vida, ese va a ser uno de los ejes de la campaña, pensando en todas las vidas: el concebido no nacido, la persona mayor, la que está enferma, el que está solo, el que vive lejos... Y trasladando una forma de ver las cosas en torno a la ilusión, la alegría y las ganas, que es lo que mueve todo. Además, seguiremos con los grandes proyectos de la Ciudad de la Justicia, la Ciudad de la Salud, grandes desarrollos urbanísticos, prolongaciones de Metro y digitalización. En definitiva, lo que venimos haciendo, pero más y mejor.
Uno de los ejes de mi campaña a las autonómicas va a ser la defensa de la vida. Estamos preparando un Congreso del PP de Madrid de valores y principios
— Ya ha bajado un poco el suflé, pero la izquierda continúa haciendo oposición con el asunto del ático. ¿Cree que lograrán venderlo pronto? ¿Considera que su Gobierno ha dado todas las explicaciones sobre este tema?
— Este tema no morirá mientras me sigáis haciendo las mismas preguntas y no me preguntéis por Montse Mínguez, que ocurrió la semana pasada. Cualquier escándalo bochornoso de Sánchez, que hasta ha intentado acabar con la vida de una juez, dura una semana, pero las crisis que La Moncloa decide no acaban nunca. Da igual lo que cuente, si toda la prensa tiene el expediente, no sé qué más hago yo hablando de ello.
— Bueno, en El Debate hablamos mucho de Montse Mínguez también y de lo que le ha ocurrido a la juez Biedma, si quiere valorarlo.
— Da igual, pero es que de esto me preguntas tú y poco más. No volveré a hablar del tema a lo largo del día, aunque tenga tres entrevistas, y ocurrió la semana pasada. En cambio, lo que no ha ocurrido (en referencia al ático), sigue dos o tres meses más tarde en nuestra mente, porque desde La Moncloa te instalan en la cabeza un chip con tres temas y con esos ya tiran para siempre. En cambio, ellos pueden tener al 'dos' en la cárcel, al 'tres' de camino, manipular censos... y esto no les roza, les importa como digo yo 'un mínguez', porque no respetan nada y porque utilizan a la prensa del régimen con el dinero de todos para que sólo exista la versión oficial.
— ¿Cómo ve la situación en Ceuta? ¿Cómo cree que va a evolucionar?
— Lo de Ceuta viene por muchas causas y, por tanto, si no conocemos las causas, soluciones va a tener pocas. Cuando el Estado de Derecho no funciona, luego es muy difícil revertir las cosas, porque por las leyes que tenemos es muy difícil expulsar a mucha de esa población de España. En el momento que te han invadido y te han ocupado, la reversión es muy difícil.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, con una pulsera de apoyo a Ceuta
Esto ocurre porque el PSOE le debe todo a Marruecos desde hace ya muchos años. Marruecos ha intervenido en la política española cuando lo ha considerado. Y también muchos líderes socialistas tienen intereses particulares y profesionales en Marruecos. Además, en esta crisis el Gobierno piensa, ¿cuántos ceutíes hay? 80.000. ¿Y cuántos marroquíes hay en España? Un millón. Intentan ganar así votos, de una manera torticera, mientras no hacen nada. Tenemos un Gobierno de trileros que en lugar de ocuparse de defender sus fronteras no ha hecho nada. No somos un país confiable y además estamos solos. Marruecos nos ha tomado la medida, porque sabe que cada vez que quiera nos va a invadir y que este Gobierno se va a cruzar de brazos. Es un pasito más para esa ensoñación imperialista de Marruecos de ir quedándose con estos territorios que son españoles.
— Para terminar, acaba de anunciar que va a publicar su primer libro de memorias el próximo 2 de diciembre. ¿Qué nos vamos a encontrar en esa obra? ¿Nos puede adelantar algo sorprendente?
— No sé si me dejarán. Voy a intentar ser muy prudente. Hablo de cómo veo la política nacional, de las líneas estratégicas que llevaré al Congreso, porque es un Congreso en el que voy a hablar especialmente de valores y de principios. También cuento parte de lo que hemos vivido en estos años en la política y hay una parte -por eso se llama Íntimo- donde cuento muchas cosas personales de mi vida, de mi infancia, de mi familia, de las cosas que me gustan. Una mezcla de todo. Si las cosas van bien, nunca se sabe si habrá más, a ver cuántas ediciones sacamos. Cuando la cultura es libre, el lector el libre, son ellos los que deciden qué es lo que funciona y lo que no. Cuando la cosa está subvencionada, ya no funciona igual. Ya no es libre, ni es cultura, ni es lectura, ni es nada. No es literatura, no es otra cosa más que business.