La portavoz del PSOE en la Asamblea, Mar EspinarEuropa Press

Asamblea de Madrid

Espinar (PSOE) no aclara la relación laboral que tuvo su marido con la URJC para entrar en el sorteo de una vivienda pública

La portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, Mar Espinar, no ha aclarado la relación laboral que tuvo su marido con la Universidad Rey Juan Carlos para entrar en el sorteo de la vivienda pública reservada para el personal de esta universidad en la que ambos residen desde 2010.

En un vídeo que colgó en sus redes sociales varias horas después de que El Debate publicara los detalles sobre su domicilio, Espinar afirmó que su esposo, con el que está casada en separación de bienes, «trabajaba con la universidad y se le adjudicó ese piso a través de un sorteo público ante notario».

Previamente, en conversación con este medio, explicó que su marido había tenido una «relación indirecta con la universidad» y que, por ese motivo, tuvo acceso al mencionado sorteo.

Sin embargo, este lunes, interrogada por El Debate en la rueda de prensa posterior a la Junta de Portavoces de la Asamblea de Madrid, Espinar rehusó aclarar qué tipo de relación laboral concretamente mantuvo su marido con la Rey Juan Carlos para haber podido acceder a esa vivienda.

«Tenía la relación laboral que exigía la universidad para poder participar en un sorteo público ante notario para poder acceder a esas viviendas», se limitó a responder, antes de pasar al ataque contra Isabel Díaz Ayuso.

«Hemos pagado nuestra casa, al contrario de lo que hacen otras, como por ejemplo la presidenta de la Comunidad de Madrid, que ha intentado agenciarse un 'aticazo' con dinero publico enfrente de la casa de su madre», aseveró.

Se da la circunstancia, además, de que Paz Espinar Mesa-Morales, hermana de la portavoz del PSOE, que trabaja en el área de Enseñanzas Oficiales y Formación Continua de la URJC también tiene a su nombre una casa de características similares muy cerca de la de ella.

Con todo, en ese vídeo que colgó en sus redes sociales en el que, pese a no negar ningún extremo de lo publicado por este periódico, tacha de «bulo» la información, señaló que «cuando se compró esa casa, mi hermana no era ni funcionaria».

La casa en la que reside Espinar, quien, por supuesto, se ha sumado a la ola de supuesta indignación por la situación de la vivienda que atraviesa España, cuenta con 121 metros cuadrados a los que se suma un patio de 30 metros y una parcela con jardín de 50 metros en la parte posterior.

Es decir, más de 200 metros entre vivienda y espacios exteriores. Además, el piso, ubicado en el municipio madrileño de Alcorcón, lleva anexo un trastero y una plaza de garaje en el sótano. Los residentes disfrutan también de las zonas comunes del conjunto, entre ellas jardines y piscinas.