Un agente de Policía armado en Madrid (Foto de archivo)
Madrid
La Policía desplegará un amplio dispositivo el sábado en Madrid por temor a acciones de radicales como las de Barcelona
El pasado 28 de octubre, Blocus, la red de perfiles anónimos que se apoya en las redes sociales TikTok y Telegram que estuvo detrás de las revueltas y saqueos producidos el pasado día 24 en Barcelona, convocó una concentración el próximo sábado 31 de octubre en Madrid, y en otras ciudades de España, para volver a sembrar el caos.
Las protestas de Barcelona se saldaron con 130 detenidos, de los que 76 eran menores de edad, además de daños en una treintena de establecimientos. Un episodio que querían trasladar a la capital, con mensajes en redes sociales como «esta vez no podemos fallar» o «llamada 31 de octubre, esta vez organizado, a las 18:00 en Plaza de España, Madrid».
En el caso de la convocatoria en la capital de España, proponían un recorrido por la Gran Vía, el Palacio Real y Principe Pío, y revestían la llamada como una reivindicación estudiantil y de denuncia contra la supuesta decadencia del sistema educativo, los recortes y la privatización. Los carteles utilizaban simbología anarquista, palabras como «revolución» e imágenes hechas con inteligencia artificial donde se ven monumentos de Madrid ardiendo.
Sin embargo, apenas un día después de conocerse esa convocatoria, decidían cancelarla. «El Blocus del día 31 en Madrid queda cancelado. La Poli se ha vuelto a enterar y no queremos que pase lo mismo que el día 24. No vamos a arriesgar a nadie, ni a repetir los mismos errores. La operación Halloween ha fallado. Por ahora, hasta nuevo aviso, no habrá otro Blocus en Madrid», rezaba el comunicado difundido el pasado 27 de octubre a través de la red social TikTok.
Pero la Policía Nacional no se fía de esta desconvocatoria y ha decidido mantener un dispositivo especial de prevención de entre cuatro y cinco grupos de la Unidad de Intervención Policial (UIP), lo que se traduce en entre 150 y 200 antidisturbios, según informa ABC.
Algunos de los puntos que van a estar más vigilados, de acuerdo con el citado diario, van a ser los accesos a la estaciones de autobús y a las paradas de Metro más cercanas a la cita supuestamente desconvocada.
Además, el Ayuntamiento de Madrid va a desplegar un total de 1.700 agentes municipales para la festividad de Todos los Santos, un dispositivo que durante la tarde-noche del sábado, día 31, Halloween, se reforzará con 350 agentes ante los posibles actos vandálicos.
«Si alguien quiere venir a reventar las calles de Madrid se encontrará con una actuación policial contundente», ha aseverado este jueves la vicealcaldesa de Madrid y delegada de Seguridad, Inma Sanz, en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno.
Qué es Blocus
Blocus es una suerte de organización juvenil que opera en redes sociales, sobre todo TikTok y Telegram, cuyo nombre procede del francés, aprovechando las movilizaciones estudiantiles producidas en el país galo.
En España, el primer mensaje identificado con la marca se publicó el 8 de octubre y convocaba a concentrarse en la Puerta del Sol de Madrid los días 10 y 11, además de lanzar otra llamada para el día 12. Aquellas primeras iniciativas apenas tuvieron repercusión en la calle, pese a que uno de los mensajes alcanzó unas 77.000 reproducciones.
El salto llegó durante la segunda mitad del mes, cuando se multiplicaron las cuentas y los llamamientos vinculados a Blocus, además de expandirse por distintas comunidades autónomas, con convocatorias para distintas fechas en una docena de ciudades.
Barricadas en el centro de Barcelona el pasado 24 de octubre
Operan mediante redes sociales, utilizando TikTok para propagar vídeos y carteles, a menudo con referencias a reivindicaciones estudiantiles, educativas o relacionadas con el coste de la vida. Desde esas publicaciones, los usuarios pueden acceder a grupos privados de Telegram y WhatsApp mediante códigos QR, enlaces o mensajes directos, donde se concretan lugares de encuentro y se comparten instrucciones.
La convocatoria barcelonesa del pasado sábado mostró la capacidad de algunos de estos canales para reunir a cientos de jóvenes y trasladar los llamamientos digitales a la calle. Tras los disturbios, parte de los mensajes y contenidos fueron eliminados y algunos grupos comenzaron a emplear expresiones aparentemente inocuas, como quedar para «tomar un matcha» o «hacer yoga», en lugar de formular abiertamente propuestas violentas.