La escultura Julia, de Jaume PlensaAyuntamiento de Madrid

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La escultura 'Julia', del artista Jaume Plensa, se quedará un año más en la plaza de Colón

El Ayuntamiento de Madrid ha llegado a un acuerdo con la Fundación María Cristina Masaveu Peterson (FMCMP) para que la cabeza de 12 metros permanezca hasta diciembre de 2027

El Ayuntamiento de Madrid ha llegado a un acuerdo con la Fundación María Cristina Masaveu Peterson (FMCMP) para que la escultura 'Julia', de Jaume Plensa y de 12 metros, permanezca en la plaza de Colón hasta diciembre de 2027, ha informado el Consistorio en un comunicado. Presentada en el año 2018, se ha convertido en un referente del paisaje, representando una cabeza con ojos cerrados en resina de poliéster y polvo de mármol blanco, y siendo la primera de estas características expuesta por Plensa en España.

Las cabezas gigantes de este artista (Premio Velázquez de las Artes en 2013) simbolizan esta parte del cuerpo como gran contenedor del conocimiento y las emociones humanas. Al estar representada con los ojos cerrados, dirige la atención hacia lo que hay dentro de las cabezas, al tiempo que invita al espectador a hacer lo propio para descubrir la belleza del interior.

La escultura 'Julia', de Jaume PlensaMarcos Morilla

De esta manera, ‘Julia’ se ha convertido en un foco de calma e introspección, tal y como han plasmado muchas crónicas de la ciudad, y ha seguido modificando la percepción del entorno urbano, aportando tranquilidad y reflexión.

Labores de conservación

El pasado mes de junio, el Ayuntamiento acometió una intervención impulsada juntamente con la Fundación María Cristina Masaveu Peterson sobre la obra con el fin de asegurar su correcta conservación. Aunque se realiza anualmente una limpieza especializada para su correcto mantenimiento, esta fue «más exhaustiva», tal y como afirmó el Consistorio en un comunicado.

Cabe destacar que Madrid Destino, como titular del espacio público en el que se encuentra la escultura, coordinó todo el proceso operativo, técnico y administrativo, así como la tramitación de permisos, instalación de andamiaje, medidas de seguridad, retirada temporal de elementos del entorno y supervisión normativa.

Por su parte, la Fundación María Cristina Masaveu Peterson se hizo cargo de los costes asociados a la intervención, que también se realizó en estrecha colaboración con el estudio del artista.