La plaza de Tirso de Molina en Madrid
Madrid reformará las plazas de Jacinto Benavente y Tirso de Molina para aumentar la seguridad
No es casualidad que el Ayuntamiento quiera reorganizar estos enclaves, ya que son lugares con falta de seguridad
El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado los Presupuestos Generales para el próximo año, entre las medidas adoptadas destaca la reforma de las plazas de Jacinto Benavente, Tirso de Molina y Dalí. Además se llevará a cabo la remodelación del paseo de Santa María de la Cabeza en el lado del distrito de Carabanchel.
Esta misma idea contempla el desdoblamiento del Puente de Eduardo Barreiros o la mejora de estas plazas del centro de la capital, entre otros proyectos. Para todo ello, el presupuesto ascenderá a 50 millones de euros.
En el capítulo de equipamientos, con un presupuesto de 141, 5 millones de euros, destaca la recuperación del antiguo Mercado de Frutas y Verduras de Legazpi para albergar nuevas dotaciones y unificar a más de 2.500 trabajadores.
Las cuentas de 2024 permitirán seguir dando cumplimiento al Plan de Equipamientos 'Madrid Capital 21' y reforzar la labor de reforma de dotaciones ya existentes.
Se iniciarán cinco equipamientos de seguridad y emergencias, tres centros de atención social y dos escuelas infantiles, 12 bibliotecas y centros culturales y 17 instalaciones deportivas.
Imagen de la plaza Tirso de Molina de Madrid donde ha tenido lugar el suceso
Reforma para garantizar la seguridad ciudadana
No es casualidad que el Ayuntamiento de Madrid quiera reformar estos enclaves de la capital. Sobre todo la plaza de Tirso de Molina, uno de los lugares con mayor falta de seguridad.
Los principales afectados de esta situación y que se beneficiarán de esta reforma a futuro serán los comercios de la zona. En la actualidad sucumben ante esta falta de limpieza y seguridad.
«Cada vez que salgo del Metro siempre huele mal. Hay muchos vagabundos que hacen sus necesidades y además nos entran a robar», explicaba una dependienta de una tienda a El Debate.
Varios agentes de Policía Nacional y Policía Local en el exterior de la tienda de ropa de trabajo ‘Vistebien’
«No tenemos seguridad, solo nosotros mismos. A veces nos da miedo que nos roben o nos hagan algo. A veces siempre vienen los mismos y literal que todos los días vienen a robar. Aquí tenemos las mochilas atadas y aun así, se las llevan», explica una mujer de la plaza.
El temor y la incomodidad son sentimientos compartidos entre los negocios de la plaza. Otra tienda nos explica que «te hace sentir incómodo porque no es agradable tener que enfrentarte a una persona constantemente».
El problema de la plaza de Tirso de Molina también afecta a los turistas y madrileños que se paran a tomar algo en las terrazas. «Han robado bolsos, carteras e incluso han metido la mano en el plato de los clientes», explicaba un hostelero.
Imagen de lugar de Tirso de Molina donde apuñalaron a una mujer, Madrid
El asesinato de Concha
El cuatro de julio la Plaza de Tirso de Molina registró un asesinato. A las 13:30 horas, a falta de pocos minutos de que Concha, la dueña de Vistebien, echara el cierre para irse a comer, un hombre entró en la tienda que regentaba y la asesinó cuando intentaba atracarla.
El asesino fue detenido al día siguiente gracias a las pruebas recabadas durante las horas posteriores a los hechos, entre ellas las grabaciones de las cámaras de videovigilancia de la propia tienda.
Los vecinos se acercaban al lugar de los hechos para preguntar qué había sucedido y no daban crédito de la magnitud del suceso. «Era una buena mujer, amable y llevaba toda la vida en su tienda. Estamos muy tristes», confesaba una mujer a este diario.
El propietario de un bar aledaño a la plaza confesaba a colación de lo ocurrido que «dan ganas de venderlo todo e irnos». No es la primera vez que intentan robar en un local de la plaza y ocurren desgracias.