El Papa León XIV y el alcalde José Luis Martínez-Almeida

Almeida confiesa que están trabajando en la visita del Papa León XIV a Madrid: «Estamos en pleno contacto»

El primer edil ha señalado que esta visita tendrá «la relevancia que merece para una ciudad como Madrid para una comunidad como la católica, que es fundamental y que forma parte de las raíces como historia»

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha confesado que por el momento no tiene confirmación oficial de las fechas de la visita oficial que realizará el Papa León XIV a España, pero ha asegurado desde la Escuela Técnica de Ingenieros Industriales de la UPM que el Ayuntamiento ya está trabajando en ella.

El arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, revelaba ayer al ser preguntado por la posibilidad de que el Papa viaje a España que las fechas que se barajan comprenden del 6 al 12 de junio. La visita aún ha sido confirmada por la Santa Sede, pero Madrid, Barcelona y Canarias son los destinos previstos para el viaje.

«Madrid ya está trabajando en ello. Nosotros no tenemos confirmación oficial, porque no tenemos todavía la confirmación oficial y es aventurado poder decirlo. Eso no quiere decir que nosotros, que estamos acostumbrados a la organización de grandes eventos, no estemos ya trabajando en los posibles escenarios que se puedan producir como consecuencia de la visita del Papa», ha declarado.

Esa visita tendrá «la relevancia que merece para una ciudad como Madrid para una comunidad como la católica, que es fundamental y que forma parte de las raíces como historia».

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, calificó la visita del Pontífice de «histórica». La dirigente del PP destacó el valor simbólico del gesto del Papa hacia «el mundo en español» y hacia España, así como su mirada puesta en los más vulnerables.

En este sentido, recordó que el viaje también tiene presente la realidad de los inmigrantes y la situación de las Islas Canarias, «muchas veces olvidadas».

Ayuso insistió en que se trata de un evento que interpela a todas las administraciones, ya que afecta al prestigio internacional de España. «Somos una ciudad, una región y un país de convivencia, en pluralidad, mayoritariamente católico, se sea o no creyente», señaló, subrayando que ese espíritu es el que debería quedar como legado de la visita papal.