Es muy importante fijarse en el peso máximo establecido por cada aerolínea
Al detalle
Esto es lo que te cobran las aerolíneas por cada kilo extra de la maleta
Si nos pasamos de ese límite, aunque solo sea por un kilo, estaremos obligados a pagar un suplemento que dependerá de la compañía aérea
En la actualidad, uno de los factores clave a la hora de elegir un vuelo es la reglamentación de cada compañía aérea. De hecho, las aerolíneas tienen normas específicas sobre el peso y las medidas de las maletas, y muchos viajeros deben pagar un suplemento si superan esos límites. Por ello, conocer bien la normativa de cada una es fundamental para evitar cargos adicionales.
En este sentido, aunque la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) establece que las maletas de cabina no deben superar los 55 x 35 x 20 centímetros, estas medidas no son obligatorias. Por ejemplo, Iberia permite maletas de cabina de hasta 56 x 40 x 25 centímetros, Ryanair limita el tamaño a 55 x 40 x 20 centímetros, y Air Europa acepta maletas de hasta 55 x 35 x 25 centímetros.
Si las medidas mencionadas no se respetan y la maleta sobrepasa lo permitido, el viajero deberá abonar la tasa establecida por la aerolínea. Por lo general, estas tasas rondan los 60 euros, aunque en algunos casos pueden superar los 100 euros.
Por otro lado, es importante tener en cuenta que algunas aerolíneas pueden ofrecer la opción de reubicar el equipaje en la bodega del avión, lo que podría implicar un coste adicional.
¿Qué es lo más recomendable?
En cuanto al peso, si la maleta supera los kilos permitidos se puede aplicar otro sobrecoste al cliente o incluso no aceptar la maleta. Habitualmente, la tasa por exceso de peso es de 12 euros por cada kilo adicional, como ocurre con Ryanair, Norwegian, KLM o Lufthansa. No obstante, algunas aerolíneas cobran directamente como si fuera una segunda maleta.
Peso máximo permitido por cada aerolínea
Finalmente, lo más recomendable en estas situaciones es planificar con antelación todo lo que se va a introducir en la maleta, de manera que se eviten problemas antes de subir al avión. Una vez organizado todo, se debe comprobar el peso, teniendo en cuenta el límite permitido por la compañía aérea.