Según los datos del último barómetro de ONU Turismo, hechos públicos esta misma semana, el turismo internacional no solo ha recuperado su ritmo, sino que va en ascenso. Solo en los tres primeros meses de 2025 ha alcanzado los 300 millones de turistas, un 5 % más que en el mismo periodo del pasado año.

Pero esta etapa de crecimiento no está exenta de retos. Son varios, aunque quizá el principal sea mejorar la calidad del empleo y aumentar la creación de oportunidades para quienes forman parte de su fuerza laboral.

Suelo decir a menudo que el turismo es el sector económico más humano. Y es así porque su fuerza reside precisamente en la interacción entre trabajadores y viajeros. Es un sector dinámico, en constante evolución y su cadena de valor depende de las personas de principio a fin. Por ello, crear empleo significativo es además de un reto, un compromiso que mantenemos en ONU Turismo y que yo he procurado fomentar desde mi llegada.

Nos va el futuro en ello. El turismo es el principal empleador de jóvenes, ya que más del 50 % de sus trabajadores tienen 25 años o menos. Sin embargo, al inicio de esta década, más de uno de cada cinco en el mundo no estudiaba, trabajaba o recibía formación.

A esto se suma que la informalidad, un desafío relevante en prácticamente todo el mundo, desde los mercados emergentes de América Latina, donde el 25 % de los trabajadores de hoteles y el 61 % de los restaurantes son informales, hasta la propia Europa, un mercado turístico maduro, donde el 25 % de los empleados del sector presenta bajas cualificaciones.

La educación como motor para el cambio

Invertir en educación es urgente para revertir esta tendencia y supone, además, una oportunidad para cambiar el destino de los futuros trabajadores. Se estima que, de aquí a 2030, cerca de 882.000 nuevos empleos turísticos requerirán formación profesional al año.

El turismo debe tratarse como una política de Estado debido a su impacto transversal en la economía y la sociedad. Sus pilares deben ser la confianza, la inversión y la educación de su fuerza laboral.

Apostar por los jóvenes y generar impacto siempre ha estado en mi pensamiento, por ello una de mis primeras iniciativas en ONU Turismo fue la creación de la Tourism Online Academy, una plataforma de educación online que nació con un curso sobre Introducción al sector. Hoy en día, me enorgullece decir que son más de 35 las opciones disponibles, en cinco idiomas. Los cursos, que tratan sobre temas tan innovadores como la inteligencia artificial, están desarrollados por universidades de prestigio, como la Politécnica de Hong Kong o la de Surrey y cuentan ya con más de 45.000 estudiantes en todo el mundo y para la que se han entregado más de 23.000 becas.

Precisamente la innovación es la base de una de las últimas iniciativas que he impulsado, la creación de cursos de WhatsApp para fomentar microcertificaciones para quienes forman parte los subsectores del turismo: conductores, lancheros, tenderos o personal de restauración. El programa, que cuenta con inteligencia artificial integrada, dio resultados excepcionales en Colombia convirtiendo a los taxistas de Cartagena de Indias en embajadores de la ciudad, y, en unos días, continuará en España en un proyecto para los hosteleros que vamos a lanzar junto a Fundación Mahou.

Como pueden ver, mi compromiso con la educación es férreo y así lo he desarrollado durante este tiempo en ONU Turismo, desde donde hemos trabajamos para integrarla en todos los pasos de la vida académica y laboral. Comenzamos en la escuela secundaria con la integración de turismo como asignatura con la aplicación del Education Toolkit. Y seguimos con la formación superior con la creación del Bachelor of Science in International Sustainable Tourism, un programa universitario pionero que ha sido desarrollado junto a la Universidad de Ciencias Aplicadas de Lucerna (HSLU), cuya primera promoción está cerrando el curso estos días en Madrid.

Porque la educación, decía Nelson Mandela, es el arma más poderosa que podemos utilizar para cambiar el mundo. Y yo estoy decidida a hacer uso de ella para impulsar a las nuevas generaciones y que puedan aprovechar todas las oportunidades que el turismo puede generar.

Natalia Bayona es directora ejecutiva de ONU Turismo