Isla Diego García
Cinco islas del mundo que está prohibido visitar, y te sorprenderá por qué
Algunas no se pueden pisar por motivos de seguridad y otras por riesgo para la vida humana o natural. Todas son, en cierto modo, islas llenas de misterio
Nada como la curiosidad cuando algo se anuncia que está vetado. Adentrarse en lo prohibido es una tentación inherente al ser humano que en muchas ocasiones (casi todas) puede acabar en desgracia. Los territorios prohibidos ejercen de imán para aventureros y exploradores, y en estas cinco islas también para turistas. Bases militares, serpientes venenosas, tribus aisladas o ecosistemas vírgenes son razones de peso por las que algunas islas del planeta están vetadas al ser humano. Estas son cinco de ellas, cuyas razones de veto son tan diversas como fascinantes y revelan hasta qué punto el mundo guarda rincones fuera de nuestro alcance.
Diego García (Territorio Británico del Océano Índico)
Isla Diego García.
Desde los años 70, la isla ha estado bajo control conjunto del Reino Unido y Estados Unidos, que establecieron una base naval estratégica utilizada para operaciones militares en Oriente Medio y Asia. La población local, los chagosianos, fue desalojada a la fuerza entre 1968 y 1973 y nunca se les ha permitido regresar. El acceso está prohibido para civiles y viajeros. Solo personal militar con autorización puede poner pie en sus orillas.
Isla Sentinel del Norte (India)
Los habitantes de esta isla rechazan todo lo que venga del exterior.
Los sentineleses, que habitan la isla desde hace al menos 60.000 años, han rechazado sistemáticamente cualquier intento de contacto exterior. Son cazadores-recolectores que viven en un entorno de selva densa y playas infinitas, sin electricidad ni agricultura. Su hostilidad hacia los forasteros, expresada mediante lanzas y flechas, es también su forma de preservar una forma de vida ancestral. Esta isla saltó a los medios hace unos años tras el trágico incidente en el que el turista estadounidense John Chau fue muerto a flechazos después de viajar a Sentinel del Norte para predicar el cristianismo. Entrar en su isla, más allá de ser ilegal, supondría un riesgo vital tanto para los visitantes como para los propios sentineleses, cuya falta de inmunidad a enfermedades comunes podría ser letal.
Ilha da Queimada Grande (Brasil)
Ilha de Queimada Grande.
Esta víbora, que puede matar a un humano en menos de una hora, ha hecho de la isla un ecosistema cerrado. Las autoridades brasileñas prohíben la entrada, salvo para científicos autorizados que la visitan bajo estrictos protocolos. Su aislamiento, y la falta de depredadores naturales, ha convertido la isla en un santuario involuntario para esta especie única.
«Bothrops insularis» o serpiente cabeza de lanza dorada.
Surtsey (Islandia)
Isla de Surtsey.
En las frías aguas del Atlántico Norte, frente a la costa sur de Islandia, se alza Surtsey, una de las islas más jóvenes del planeta. Emergió del mar en 1963 tras una erupción volcánica submarina y es desde entonces un laboratorio natural excepcional. Su nombre hace referencia a Surtur, un gigante de fuego de la mitología nórdica.
La isla de Surtsey emergió del mar en 1963 tras una erupción volcánica submarina y es desde entonces un laboratorio natural excepcional
Surtsey está protegida por la UNESCO y el gobierno islandés. Solo los científicos con permisos especiales pueden acceder y lo hacen con medidas estrictas para evitar cualquier alteración del ecosistema. En ella se estudia cómo colonizan un territorio virgen la vida vegetal, las aves y los microorganismos. Su costa de lava negra y su silencio absoluto la convierten en un lugar tan hermoso como intocable.
Isla Gruinard (Escocia)
Isla Gruinard.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el gobierno británico utilizó Gruinard como campo de pruebas para armas biológicas, específicamente ántrax. Tras las pruebas, la isla quedó contaminada y fue declarada zona prohibida. No fue hasta 1990 que se completó su proceso de descontaminación. Aunque técnicamente es segura, no está habitada y sigue sin ser recomendada para el turismo.