Flamencos en el lago Natrón de Tanzania.

Flamencos en el lago Natrón de Tanzania.Getty Images/Tobias Helbig

El misterioso lago rojo de Tanzania que protege a los flamencos y «momifica» al resto de animales

Junto a la montaña sagrada de los masái emerge uno de los lagos más insólitos del planeta, tan bello como hostil. Sólo una especie es capaz de sobrevivir en él: el flamenco enano

En el Gran Valle del Rift de Tanzania, cerca de la frontera con Kenia, se produce uno de los fenómenos naturales más extremos de África. En las faldas de la montaña sagrada de los masái, el volcán Ol Doinyo Lengai, se encuentra el lago Natrón, más conocido como el lago rojo de Tanzania. Un lugar tan bello como hostil. Porque se dice que este lago momifica o petrifica a cualquier animal que se acerque a sus aguas, excepto a una especie, los flamencos.

Se dice que este lago «momifica» o «petrifica» a cualquier animal que se acerque a sus aguas, excepto a los flamencos

El Natrón es un lago salado y endorreico cuyo color rojizo se debe a la presencia de algas que prosperan en sus aguas alcalinas y ricas en sodio. Su alta salinidad y temperaturas extremas, llegando hasta los 60 grados Celsius, lo convierten en un ambiente hostil para la mayoría de las formas de vida. Sin embargo, es un importante sitio de reproducción para los flamencos menores, que se adaptan a sus condiciones extremas. Los únicos seres capaces de sobrevivir en este ambiente son los peces Alcolapia alcalica, que se adaptan a sus duras condiciones, y los citados flamencos, que consumen sus algas filtrando las aguas alcalinas con su pico.

Rojo intenso

El lago se torna de color rojizo por la presencia de algas que producen pigmentos carotenoides.

El lago se torna de color rojizo por la presencia de algas que producen pigmentos carotenoides.Getty Images/Dereje Belachew

El lago está irrigado principalmente por el tramo sur del río Ewaso Ng'iro, que nace en el centro de Kenia, y por fuentes termales ricas en minerales. Es de poca profundidad, menos de tres metros, y su ancho varía dependiendo de su nivel de agua. Las aguas pueden variar del blanco al rosa o marrón, pero a menudo presentan un color rojo intenso debido a la proliferación de ciertas algas que producen pigmentos carotenoides, como las Dunaliella salina, que son tolerantes a la sal y a ambientes alcalinos. Estas algas son fotosintéticas y, al crecer en grandes cantidades, pueden teñir el agua de rojo o rosa.

Pocos lugares en África despiertan tanta fascinación y misterio como este lago

Pocos lugares en África despiertan tanta fascinación y misterio como este lago. Aunque se le conoce como el lago que petrifica animales, en realidad los animales que mueren en sus aguas no se convierten en piedra. La alta concentración de sales y el proceso de desecación rápida pueden provocar que los cadáveres se conserven de manera inusual, dando la impresión de estar petrificados. El fotógrafo Nick Brandt documentó este fenómeno, popularizando la imagen de aves y murciélagos que se aventuraron demasiado cerca y acabaron petrificados o momificados, convertidos en figuras fantasmales que parecen estatuas del más allá.

Santuario del flamenco enano

El agua del lago teñida de rojo.

El agua del lago teñida de rojo.Getty Images/Jordi Raich

A primera vista, el lago Natron parece una postal marciana por sus aguas rojizas, reflejos brillantes y orillas salpicadas de costras blancas. Un entorno que es el santuario y lugar de cría del flamenco enano, la especie más pequeña de esta ave zancuda y una de las más amenazadas del planeta.

Cada año, entre julio y octubre, más de dos millones de flamencos se congregan aquí para reproducirse

Cada año, entre julio y octubre, más de dos millones de flamencos se congregan aquí para reproducirse. En este hábitat tan tóxico e inhóspito están a salvo de los depredadores y los humanos tampoco se acercan, convirtiendo al lago en una especie de fortaleza natural. La alimentación a base de las algas halófilas que crecen en estas aguas alcalinas, ricas en carotenoides, les da su característico tono rosado. Construyen sus nidos en islotes formados por depósitos de sal endurecida. A salvo de enemigos, crían a sus polluelos en uno de los hábitats más extremos del planeta.

Territorio masái

Masai en el lago Natrón de Tanzania.

Masai de Tanzania en las cercanías del lago Natrón.Getty Images/Tobias Helbig

El lago Natrón está rodeado de paisajes volcánicos africanos, en los que sobresale el volcán Ol Doinyo Lengai, la montaña sagrada de los masái. A pesar de ser un entorno peligroso, el lago atrae a turistas interesados en la naturaleza y la aventura. Se pueden visitar aldeas masai, caminar por las orillas del lago, visitar piscinas naturales y cascadas ocultas en gargantas, observar a los flamencos y, los más activos, ascender al volcán sagrado. Bañarse en el lago está totalmente prohibido tanto por razones de seguridad como por respeto al ecosistema que salvaguarda.

El lago Natrón está rodeado de paisajes volcánicos africanos, en los que sobresale el volcán Ol Doinyo Lengai, la montaña sagrada de los masai

Cómo llegar

Llegar hasta aquí no es fácil, pero esa dificultad forma parte de su encanto. Se accede desde la localidad de Mto wa Mbu o desde Arusha, tras varias horas de pistas de tierra a través de la sabana. El viaje requiere de un vehículo 4x4 y guía local. El lago Natrón no es solo uno de los paisajes más fotogénicos del planeta, es también un ejemplo de cómo la vida se abre paso donde todo le parece adverso. Un lugar donde la muerte y la supervivencia conviven a escasos metros, donde los flamencos encuentran esperanza y otros animales se convierten en esculturas eternas. No es un destino para el turista convencional, pero sí un reto para los viajeros que buscan lo extraordinario. Y en Tanzania eso no es decir poco.

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