Antes de emprender cualquier road trip, San Francisco merece ser descubierta. La ciudad es un icono por sí sola, pero hay momentos que solo se entienden al vivirlos. Uno de ellos: el amanecer sobre el Golden Gate, envuelto en bruma, con la bahía despertando al fondo. A pie, en bici o desde Battery Spencer: es una postal que marca la experiencia del viaje, un momento inolvidable.