Uno de los pueblos más bonitos de Castilla-La Mancha.Getty Images/Sergio Formoso

Uno de los pueblos más bonitos de España, con cuevas habitadas y un castillo árabe

Enclavado en un cañón junto al río Júcar, es uno de los pueblos más singulares y bellos de Castilla-La Mancha, tanto por su ubicación como por su patrimonio

Es uno de los pueblos más espectaculares y pintorescos de Castilla-La Mancha, por su situación, el excepcional paisaje que forma junto a la Hoz del Júcar, su castillo de origen árabe, su puente romano que en realidad no lo es, su plaza de toros, la iglesia de San Andrés y sus casas-cueva. Una oferta difícil de igualar por otros pueblos para disfrutar una escapada de fin de semana.

Ubicado en la provincia de Albacete, este pueblo de la comarca de La Manchuela fue declarado Conjunto Histórico Artístico en 1982

Ubicado en la provincia de Albacete, Alcalá del Júcar forma parte de la red de los pueblos más bonitos de España y fue declarado Conjunto Histórico Artístico en 1982. La visita a este enclave manchego de la comarca de La Manchuela comienza por acceder a su casco antiguo a través del puente sobre el río Júcar. Se le conoce como Puente Romano, pero su construcción data del siglo XVIII. Una vez traspasado, el objetivo es ascender por empinadísimas calles hasta el castillo, que fue construido por los almohades entre los siglos XII y XIII. Acompañan este ascenso las casas blancas y escalonadas incrustadas en el peñón donde se asienta el pueblo.

Castillo y plaza de toros

Castillo de Alcalá del Júcar.Getty Images

Alcalá del Júcar debe su nombre a su castillo árabe (al-Qa`la), aunque este ya tiene poco de su raíz andalusí. Derrumbamientos, cambios en las torres y la Reconquista dejaron sucesivas restauraciones que borraron buena parte de su origen árabe. Otro de los edificios que hay que contemplar aquí es su curiosa plaza de toros, al estilo de un estadio de la antigua Olimpia, con las gradas en la roca.

Alcalá del Júcar y su Puente Romano.Turismo Castilla-La Mancha

El paseo debe continuar por su entramado de calles hasta la iglesia de San Andrés, uno de los edificios más significativos de la población. Es una construcción de nave única y muy alargada, construida entre los siglos XVI y XVIII. Del XVI conserva la bóveda de crucería con terceletes y en el XVIII se amplió la cabecera con un crucero y una cúpula.

Las casas-cueva

Vista nocturna del pueblo con el castillo y la iglesia de San Andrés iluminados.Getty Images/iStockphoto

Y no hay que marcharse de Alcalá del Júcar sin admirar otra de las singularidades de este bonito pueblo: sus casas-cueva, que proporcionan aún más encanto al lugar. Las cuevas de Alcalá del Júcar son célebres por sus múltiples usos, como nidificación de palomas, establos y farmacias naturales.

Interior de las Cuevas del Diablo.lamanchuelarural.com

De especial interés son las cuevas de Masagó, una reliquia de origen almohade excavada dentro de la piedra y que atraviesa la inmensa montaña de extremo a extremo, y las cuevas del Diablo, llamadas así por el alias que utiliza su propietario Juan José Martínez, El Diablo. Estas cuevas están excavadas en el mismo corazón del peñón donde se asienta el pueblo, y lo atraviesa con un largo túnel de lado a lado. Su construcción fue iniciada en 1905 para ser usadas como corrales, palomares y alacenas.