Aquí no se han producido muertes, pero está absolutamente prohibido hacer fotografías, y mucho más aún selfis. El veto no es por seguridad, sino por respeto artístico y religioso, además de por derechos de imagen. Sin embargo, muchos visitantes intentan burlar la norma, generando tensiones con los vigilantes. Hace unos años hubo polémica con esta autofoto prohibida que se hizo la cantante Katy Perry y publicó en Instagram.