Atardecer en la isla de Madeira.Getty Images

Destinos perfectos de Europa si te has guardado las vacaciones para el otoño (y bañarse es posible)

Si has reservado tus vacaciones para octubre y noviembre, toma nota de estos cinco destinos con clima amable, buena gastronomía y planes para combinar playa con naturaleza y cultura

Para muchos las vacaciones ya van quedando bastante atrás, pero para otros están a punto de comenzar. Y aunque sea con el otoño ya bien entrado, es posible encontrar destinos de Europa donde combinar la estancia con baños en el mar. En los meses de octubre y noviembre aún es posible disfrutar de algunas playas del Mediterráneo y el Atlántico, en lugares con un clima amable, buena gastronomía, precios contenidos, bellos paisajes y magníficos cascos históricos. Estos cinco destinos cumplen de sobra con estas expectativas.

Madeira (Portugal)

El espectacular acantilado de Cabo Girao (Madeira).Getty Images/Giovanni Gagliardi

La isla de la eterna primavera ofrece en octubre un mar con temperaturas en torno a los 23 ºC y un clima estable, perfecto para dividir el día entre calas volcánicas y caminatas por las levadas, esos canales históricos que se han convertido en senderos panorámicos. En la zona de Funchal, capital de Madeira, se puede ascender al Pico do Arieiro para ver el mar de nubes y luego bañarse en las piscinas naturales de Porto Moniz.

Otoño en Madeira significa menos cruceros, sin la afluencia de turistas que estos desembarcan

Otoño en Madeira significa además menos cruceros, sin la afluencia de turistas que estos desembarcan, y más calma en miradores como Cabo Girão. Y en octubre celebra, del 7 al 12, su Festival de la Naturaleza, un evento que combina deporte, aventura, gastronomía y bienestar.

Creta (Grecia)

Vista aérea de la playa de Elafonisi (Creta).Getty Images/iStockphoto

La mayor de las islas griegas mantiene el agua a 22–24 ºC en octubre, lo que invita a disfrutar de la playa en Elafonisi (considerada una de las bellas del planeta) o Balos antes de lanzarse a su tesoro arqueológico: Cnosos y el eco del mundo minoico. Quienes busquen naturaleza tienen la Garganta de Samaria en su mejor versión, con temperaturas moderadas y senderos menos concurridos. Y pueden añadir pueblos como Chania o Rétimno para una cena en el puerto, con productos de otoño y aceite de la isla.

Sicilia (Italia)

Playa y montañas de San Vito Lo Capo (Sicilia).Getty Images/Claudia Nass

Cuando el verano cede, Sicilia luce su esplendor sin calores extremos, con máximas medias de 22–26 ºC y una temperatura del mar entre 22 y 23 ºC. Es un fantástico tiempo para pasear por Noto, Ragusa o Modica (con su barroco en estado puro), de explorar cráteres y viñedos en el Etna y de escapar a Cefalú o San Vito Lo Capo para rematar la tarde con un baño. Octubre trae asimismo festivales gastronómicos de pistacho o almendra y mercados con setas y atunes de almadraba tardíos.

Chipre

Playa de Ayia Napa (Chipre).f8grapher

La eterna frontera entre Oriente y Occidente retiene la mar cálida, a 24–25 ºC, incluso bien entrado el mes de octubre. Ayia Napa y Protaras siguen dando días de playa, mientras Pafos combina mosaicos romanos y bodegas de Commandaria en vendimia tardía. El Parque de Akamas ofrece calas silenciosas y rutas costeras con el olor de los pinos, y en el sistema montañoso de Troodos asoman pueblos de piedra para una escapada fresca de medio día. Ideal como viaje de última hora con sensación de verano sin agobios.

Algarve (Portugal)

Campo de golf junto al mar en El Algarve.Getty Images/Carlos Neto

En el sur portugués, el termómetro marca 22–25 ºC y el Atlántico ronda los 19–20 ºC, suficiente para bañarse, hacer paddle surf entre los arcos de Ponta da Piedade o bordear acantilados por la Ruta de los Siete Valles Colgantes. Otoño es también una estación perfecta para jugar al golf, recorrer la Rota Vicentina o buscar delfines desde Lagos. Los atardeceres en Sagres y los mercados de pescado aportan el sabor local que el verano, a veces, diluye.