Esta joya arquitectónica, mezcla de castillo medieval y palacete modernista, se convirtió en Horn Hill, la casa de Samwell Tarly, en la sexta temporada de Juego de Tronos. Más allá de su papel en la serie, destaca por su elegante interior, sus colecciones artísticas y sus jardines. Puede visitarse en visitas concertadas y también se utiliza como espacio para rodajes, eventos culturales y exposiciones.