A media hora de Kotor, Budva es el gran resort del país: un casco antiguo amurallado y pequeño, muy cuidado, rodeado de playas, hoteles y discotecas. Su mezcla de ciudad histórica y destino de sol y playa la ha convertido en el "Benidorm balcánico”, con precios todavía competitivos para el estándar europeo. Sus calas cercanas, como Mogren, Jaz o la isla-hotel de Sveti Stefan (cerrada al público, pero fotogénica), completan un atractivo paquete vacacional.