El Peñagolosa, montaña emblemática del interior de Castellón, destaca por su presencia solitaria y su ascenso progresivo, perfecto para senderistas razonablemente activos. Los caminos que lo rodean ofrecen vistas de bosques, masías y paisajes rurales muy bien conservados. Aunque su cumbre exige un poco más de esfuerzo, la montaña puede disfrutarse plenamente desde sus rutas intermedias y desde el Santuario de San Juan de Peñagolosa.