Paisaje y tejados de uno de los pueblos más bonitos de ExtremaduraGetty Images/iStockphoto

Uno de los pueblos más bonitos de Extremadura, con una arquitectura única y un castillo del siglo XIII

Famoso en toda España y fuera de ella por su tradición única de Semana Santa, este pueblo extremeño posee uno de los conjuntos de arquitectura popular más espectaculares de su comarca

Este pueblo salta a los titulares cada Semana Santa por mantener una de las tradiciones más antiguas de España, su particular procesión de los empalaos, penitentes que recorren de una forma especialmente dura las estaciones del Vía Crucis. Más adelante contaremos más detalles de esta tradición que se remonta al año 1600, porque durante el resto del año Valverde de la Vera ofrece mucho más.

Este tranquilo pueblo verato posee uno de los más espectaculares conjuntos de arquitectura popular de la comarca

Ubicado en la comarca extremeña de La Vera, en la ladera sur de la Sierra de Gredos, Valverde de la Vera se ha ganado a pulso un lugar en la red de Los Pueblos Más Bonitos de España, sello que luce con orgullo desde su incorporación. Además, este tranquilo pueblo verato posee uno de los más espectaculares conjuntos de arquitectura popular de la comarca, hasta el punto de que su casco histórico está declarado Conjunto Histórico-Artístico y concentra como pocos la llamada arquitectura verata: casas de piedra, adobe y madera, balcones corridos y calles empinadas con regueras centrales por donde el agua corre los días de lluvia.

Arquitectura verata en Valverde de la VeraTurismo de Cáceres

Es un pueblo pequeño, perfecto para conocer en un día o integrarlo en una ruta por La Vera, pero con suficientes motivos para quedarse un fin de semana. La estancia se puede combinar la visita con otros pueblos de La Vera, como Villanueva de la Vera, Losar o Cuacos de Yuste, todos a poca distancia en coche. Aunque en Valverde de la Vera hay bastante que ver.

Plaza Mayor

Plaza Mayor y Fuente de los Cuatro CañosGetty Images

La primera sorpresa. El pueblo alberga una de las plazas más fotogénicas de la comarca. Con soportales sostenidos por columnas de granito y balconadas de madera, aquí están el Ayuntamiento y la Fuente de los Cuatro Caños. Una imagen que introduce al visitante en la arquitectura verata, que se distingue por el uso de materiales y técnicas locales para integrarse con el entorno natural y adaptarse al clima húmedo y a la orografía de la Sierra de Gredos.

Calle estrecha y sinuosa en Valverde de la VeraGetty Images

Las calles estrechas del pueblo, dispuestas en cruz, empedradas y sinuosas, mantienen esa esencia verata y están diseñadas para protegerse del sol en verano y del viento en invierno, creando un microclima interior. Conservan asimismo las típicas regueras por donde discurre el agua de lluvia. Las casas mezclan la piedra en planta baja con entramado de madera y adobe en los pisos superiores, muchas adornadas con flores.

Plaza del Rollo con la Picota de Valverde de la VeraFalk Arnhold

Y en la Plaza del Rollo, separada de la Plaza Mayor, encontramos otra sorpresa: la Picota de Valverde de la Vera, también conocida como El Rollo Jurisdiccional (de ahí el nombre de la plaza), un importante monumento histórico, símbolo del estatus de Villa de la localidad y de su capacidad para administrar Justicia de forma autónoma. La Picota es una obra de estilo gótico, construida en la primera mitad del siglo XVI, durante el Condado de Nieva. Está formada por un pilar octogonal que se levanta sobre tres peldaños circulares, rematada con un pináculo gótico y decorada con cuatro cabezas esculpidas de animales y los escudos de los Zúñiga y los Velasco, las familias nobles locales.

Castillo de Don Nuño

Castillo e iglesia de Nuestra Señora de Fuentes ClarasTurismo de Cáceres

También se conserva en la localidad otro de sus atractivos singulares, en la parte alta, el castillo de Valverde de la Vera. Es esta una edificación que abarca varios siglos de historia medieval. Su origen data del siglo XIII, aunque por orden de Nuño Pérez de Monroy creció en el siglo XIV y la Torre del Homenaje se construyó en el siglo XV. A esta fortaleza está adosada la iglesia de Santa María de Fuentes Claras, de mediados del siglo XVI, que comparte espacio con un auditorio y zonas ajardinadas donde se celebran actividades culturales. Este templo integra una bella mezcla de estilos románico, gótico y renacentista, con sendos retablos churrigueresco y románico.

Museo del Empalao

Museo del EmpalaoTurismo de Cáceres

Y si se habla de Valverde de la vera no se puede dejar de mencionar su tradición de los empalaos, declarada de Interés Turístico y uno de los ritos de Semana Santa más sobrecogedores de España. Para comprenderla sin necesidad de coincidir con la fecha, en el Museo del Empalao se repasa todo lo referente a esta tradición, con piezas, fotografías y testimonios sobre esta costumbre de promesa y silencio que forma parte de la identidad de Valverde.

La tradición de los «empalaos» de Valverde de la Vera se remonta hasta el año 1600, cuando había una cofradía de 200 hombres

Aquí se detalla que ya por el año 1600 había en el pueblo una cofradía de al menos 200 hombres. En la noche del Jueves al Viernes Santo los empalaos se atan a un madero y ciñen su tórax con una larga y gruesa cuerda de esparto hasta atarle con ella los brazos al madero. Llevan la cabeza cubierta por un velo con dos sables cruzados tras la nuca y una corona de espinas en la cabeza. Acompañados de sus correspondientes Cirineos que les alumbran y ayudan en caso de que fuera necesario, recorren en silencio, vestidos con unas enaguas blancas y descalzos, el itinerario del Vía Crucis a través de las bellas calles de Valverde de la Vera. Los momentos más emotivos es cuando se produce un cruce de «empalaos» y ambos se arrodillan en señal de respeto mutuo.

Cuándo ir y algunos consejos

Valverde de la Vera se disfruta todo el año. En primavera y en otoño hay temperaturas suaves y menos gente. En invierno, las nevadas cumbres de Gredos añaden dramatismo al paisaje y el pueblo invita a planes tranquilos de chimenea y gastronomía. Y la Semana Santa es el momento álgido, con la citada celebración de los «empalaos», que llena el pueblo de visitantes. Para asistir a esta experiencia única conviene reservar con mucha antelación.