Para sentirse como un rey, un conde, una reina, un príncipe, princesa o incluso un juglar, alojarse en un castillo es una experiencia que emociona. Y en España andamos bien de oferta. Algunos castillos y fortalezas han sido reconvertidos en hoteles que permiten vivir, al menos por una noche, la experiencia de alojarse en un lugar cargado de historia y con estancias de película.